www.socialismocientifico.com



III. La lucha contra el imperialismo y por los derechos nacionales


Dice el KKE:

"¿IMPERIO ÚNICO" O "MUNDO MULTIPOLAR?

Para algunas potencias solamente la "autocracia" de los EE.UU representa el imperialismo. Esta posición expresa el presidente actual de Venezuela, llamando a Rusia a dirigir la lucha contra las potencias antiimperialistas.

La Rusia actual sin embargo es un gran país capitalista que intenta mejorar su posición en el sistema imperialista internacional. Es un error tratarla como un sustituto de la URSS, como fuerza antiimperialista, incluso cuando reacciona a los planes de los EE.UU para asegurar sus propios intereses.

Además, está equivocada la identificación del concepto del imperialismo con los EE.UU. Estos asuntos han sido analizados en varios artículos de cuadros del KKE así que no vamos a hacer una referencia más detallada.

Sin embargo, cabe señalar que la aproximación anterior (estrictamente "antiamericana") objetivamente debilita el frente contra el imperialismo.

Atrapa a los pueblos en otros centros imperialistas como la Unión Europea, Rusia etc." [51]

Desde luego que no se puede limitar a EE.UU. la definición de imperialista. Desde luego que existe también el imperialismo europeo. Desde luego que Rusia (independientemente de lo que diga Hugo Chávez) y otras potencias emergentes mantienen un carácter de clase capitalista. Pero de ahí a igualar a todos los países al mismo nivel que el imperialismo estadounidense, como pretende el KKE, va un abismo. No se puede negar que EE.UU. es el enemigo principal de la paz y del desarrollo en el mundo, el principal promotor de las guerras imperiales, en muchas ocasiones con la alianza de Europa. En una palabra, EE.UU. es hoy el único país que puede actuar (y no solo pretender actuar) como la única superpotencia hoy en el mundo.

Concretamente, Rusia no puede ser considerada al mismo nivel que el imperialismo de EE.UU. Menos aún puede insinuarse con esa "etc.", de China (en otros apartados de documentos del KKE se explicita). Ni Rusia, ni Brasil ni, menos China, tienen hoy protagonismo alguno en las guerras imperialistas. Y no vale decir que el imperialismo también se ejerce mediante la economía, para intentar deformar las relaciones comerciales de China y así definirlas como actividad imperialista.

Que el imperialismo también se ejerce mediante la economía es cierto a medias y como todas las medias verdades, es la peor mentira. El imperialismo económico no tiene ninguna posibilidad de mantenerse si no es con la intervención del imperialismo militar, es decir, con la fuerza de las armas. Eso es lo que nos indican todos los procesos de construcción, desarrollo y derrumbe de todos los imperialismos habidos en la historia. Ocultar esa evidencia, igualando a todos los países en su responsabilidad como imperialistas, simplemente por utilizar el comercio internacional, es simplemente escandaloso en un partido comunista y una demostración de que tal partido, en ese aspecto, independientemente de la bandera con que se presente, está sometido al legado trotskista de calificar como reaccionario todo lo que no sean las relaciones comunistas de producción.

Carlos Marx y Lenin siempre manifestaban en esencia que los comunistas no son nacionalistas y por ello se deben oponer en primer lugar a los estados que oprimen a otras naciones. En "Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación", Lenin decía refiriéndose a palabras de Marx:

"La clase obrera es la menos llamada a hacer un fetiche de la cuestión nacional, porque el desarrollo del capitalismo no despierta necesariamente a todas las naciones a una vida independiente. Pero, una vez surgidos los movimientos nacionales de masas, deshacerse de ellos, negarse a apoyar lo que en ellos hay de progresivo, significa caer, en realidad, bajo la influencia de prejuicios nacionalistas, es decir, considerar a "su propia" nación como "nación ejemplar" (o añadiremos nosotros, como nación dotada del privilegio exclusivo de organizarse en Estado)" [52]

¿Querían decir Marx y Lenin que esas naciones oprimidas debían ser socialistas para merecer el apoyo de los comunistas en su liberación como nación? Es evidente que no, como lo atestiguan sus palabras y sus actos. Marx y Lenin atacan el chovinismo de "nación ejemplar" por negar a otras naciones sus propios derechos, y llaman a "apoyar lo que en ellos (los movimientos nacionales de masas) hay de progresivo". No hablan de que dichos "movimientos nacionales de masas" tengan que ser socialistas o comunistas, sino a "apoyar lo que en ellos hay de progresivo".

Qué diferente posición de Marx y Lenin a la del KKE que exige un "salvaconducto" que ellos mismos otorgan graciosamente de "país socialista" y fuera de ello, todos son países imperialistas, o bien están en proceso de serlo por ser capitalistas y por tanto los comunistas no deben establecer grandes diferencias entre ellos.

En España tenemos ejemplos de esa actitud, por ejemplo, el del PCOE-PCOC, que entronca inevitablemente con la concepción sectaria que algunos "comunistas" librescos tienen de la cuestión nacional, imitando la actitud de comunistas españoles respecto a otro hecho importante de la historia del movimiento comunista en España, el pronunciamiento del PCE contra la proclamación de la República:

"Vemos pues, que todo tiene su origen y desarrollo; que los Mas de hoy beben del Cambó de ayer, que la CiU de hoy es una mera formación proveniente de la Lliga de ayer, que los Puigcercós de hoy son los Tarradellas de ayer, que los Estatutos burgueses de hoy son una simple actualización burguesa de los de ayer, e incluso que los oligarcas financieros de hoy como Fainè, no son más que fieles discípulos de los oligarcas de ayer como Joan March (financiero del Golpe fascista del 36). Afortunadamente, el estudio de nuestra historia, nos proporciona valiosas enseñanzas.

El independentismo burgués, pues, sólo contribuye al fraccionamiento y la dispersión nacional del proletariado, intentando solapar la lucha de clases en una "unidad nacional" interclasista encaminada a intensificar la explotación asalariada y mantener los privilegios de la clase dominante, pero a cargo de una pretendida (e inexistente) "nueva" burguesía "nacional"…/… Su independentismo es pura farsa para desviarnos del camino emancipador trazado." [53]

¡Y esto se escribe días antes de la mayor manifestación independentista que agrupaba a más de un millón de personas habida en Barcelona un 11 de Septiembre, la Diada Nacional de Catalunya de 2012! Con ello el PCOE actual imita la actitud sectaria del PCE dirigido por Bullejos en 1931 ante la proclamación de la República gritando "¡Abajo la República!"," ¡Todo el poder a los soviets!","¡Dictadura del proletariado!".

El Estado de los soviets de Lenin aceptó la independencia de Estonia, Letonia, Lituania y Finlandia, siendo consecuente con sus palabras y las de Marx, a pesar de que dichas naciones no eran dirigidas por comunistas.

En la actualidad hemos tenido en España una situación práctica muy demostrativa al respecto. La expropiación de Repsol por parte del gobierno argentino ha concitando toda una serie de amenazas por parte del gobierno imperialista español y de la UE, no ya solo como representante de Repsol, sino de las demás empresas del capital monopolista español que operan en Latinoamérica. ¿Qué actitud debieran asumir los comunistas españoles? Argentina es un país capitalista donde trabajan inmigrantes de otros países latinos aún más atrasados y tiende a estrechar relaciones con Brasil, país "condenado" por el KKE con el nombre de país "imperialista emergente". ¿Debemos apoyar el derecho de Argentina a decidir acerca de sus recursos naturales aunque esté bajo un gobierno capitalista que impulsa, según lo que según el KKE sería la formación de una supuesta "alianza imperialista regional" o atacamos a Argentina como imperialista por estos motivos cuando está defendiendo sus derechos legítimos? ¿Defendemos el derecho democrático a gestionar los propios recursos y nos oponemos al expolio imperial español o actuamos con "equidistancia" con el pretexto de que todos los capitalistas?

No hay que emplear fraseología abstracta "global", a la que tan habituados están los dogmáticos reformistas para poder juzgar y proclamar "urbi et orbi", sólo se puede decidir entre esas dos posturas políticas concretas, pues el silencio sería el acatamiento a nuestro propio estado imperialista español.

Para cualquier marxista que realmente lo sea, es evidente que solo puede haber una actitud política consecuentemente democrática por parte de los comunistas o de cualquier demócrata, el reconocimiento del derecho de Argentina a sus recursos naturales y en contra de la ambición depredadora de Repsol y su gobierno español. No podemos ser "equidistantes" entre nuestro estado imperialista y Argentina acusando a este de ser capitalista y pertenecer a una "alianza imperialista regional". ¿Nos convierte ello en "colaboradores" reformistas, en creadores de ilusiones acerca del imperialismo como nos previene el KKE? Precisamente lo contrario, el apoyo al derecho de Argentina, nos convierte en atacantes de nuestro propio estado imperialista y del imperialismo de la UE. En definitiva, y como decía Marx y Lenin; los comunistas no somos nacionalistas y por ello nos oponemos en primer lugar a los estados que oprimen a otras naciones. Y la resolución de qué deberán hacer los argentinos con sus propios recursos es algo que solo pueden y deben decidir la clase obrera y el pueblo argentino.

Es cierto que la locuacidad de Hugo Chávez, presidente de Venezuela, le lleva a ser bastante imprudente en el juicio en ocasiones como en su anuncio de la "nonata" V Internacional. Pero el KKE no tiene autoridad para rebatirlo, porque la petición de Chávez para que Rusia dirija un frente antimperialista en realidad tiene el mismo carácter que el KKE cuando coloca a China como país capitalista e imperialista por no hacer lo mismo que Chávez pretende que haga Rusia. La política de bloques hegemonistas ha demostrado en el pasado que es totalmente contraria a la aplicación de la coexistencia pacífica. Además ha demostrado su ineficacia como lo demuestra la desaparición del Pacto de Varsovia.

El KKE reiteradamente considera que también es un bloque militar de una alianza imperialista la Organización de Cooperación de Shanghái impulsada por China, Rusia y otros países también lo es. Sin embargo hasta el presente, los hechos que es lo que importa, demuestran que así como EEUU y la URSS utilizaron la OTAN y el Pacto de Varsovia para realizar intervenciones armadas en el extranjero, no ocurre lo mismo con la OCS, que hasta el presente ha demostrado ser consecuente con sus principios fundacionales de ser una Organización de defensa de seguridad regional, para impedir la intervención financiada por el imperialismo de terroristas de Al Qaeda, y otras milicias mercenarias para intentar subvertir y dividir, mediante el nacionalismo islámico, los países que no acatan la voluntad de EE.UU.

De hecho, se debiera extraer alguna conclusión acerca del hecho de que hoy ningún país socialista existente, entendiendo por socialista un estado de dictadura del proletariado, defiende tal política de formar un bloque ni con el nombre de antimperialista u otro. Ni China, ni Cuba, ni Viet Nam, ni Laos, ni siquiera la RDP Corea.

El Partido Comunista Japonés en su Programa adoptado en el XXIII Congreso de 2004 manifiesta:

"Es particularmente grave que Estados Unidos, poniendo su interés nacional por encima de los intereses de la paz mundial y relaciones internacionales ordenadas, llevan a cabo su estrategia de ataque preventivo contra otros países haciendo caso omiso de las Naciones Unidas y tratan de imponer una nueva forma de colonialismo. Los Estados Unidos proclaman ser "el gendarme mundial" para justificar sus siniestras ambiciones de imponer un orden internacional encabezado por Estados Unidos y dominar el mundo. Esto es nada menos que una expresión insolente de la inclinación agresiva del imperialismo, que es propio del capital monopolista, bajo condiciones en las que Estados Unidos se mantiene aparte del resto del mundo como la única superpotencia que permanece como consecuencia de la desarticulación de la Unión Soviética. Estos son descaradas políticas y acciones de hegemonismo e imperialismo, que son incompatibles con el principio de independencia nacional y libertad así como los principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas.

Actualmente, el imperialismo norteamericano es la mayor amenaza para la paz y la seguridad del mundo, así como para los derechos soberanos y la independencia de las naciones.

La búsqueda norteamericana de hegemonía y su política y acciones imperialistas están causando inclusive contradicciones y desavenencias con otros países capitalistas monopolistas. La busca de hegemonía económica dirigida a forzar al resto del mundo un orden económico encabezado por Estados Unidos en nombre de la "globalización" económica también produce un desorden en la economía mundial.

…La mayor cuestión de hoy es optar entre dos órdenes internacionales: uno de la paz basada en la Carta de las Naciones Unidas y el otro infectado de intervención, agresión, guerra y opresión, dando a Estados Unidos libertad de ser tiránico. El PCJ hará todo lo posible para desarrollar la solidaridad internacional que sirva para detener el hegemonismo norteamericano de dominar el mundo, establecer un orden internacional de paz y lograr un mundo sin armas nucleares ni alianzas militares." [54]

Afortunadamente, como se ve, no todo el mundo en el movimiento comunista internacional comulga con la idea del KKE del "todo son imperialistas" ni una idea tan negativa respecto a la ONU. Pero claro, lo más probable es que nuestros dogmáticos acusarán rápidamente al PCJ como "revisionista", por plantear una fase de revolución democrática anterior al socialismo, siendo Japón un estado de capital monopolista. Al ser Japón absolutamente dependiente respecto a EE.UU en el terreno militar, político y económico, el PCJ considera que en su país el proceso revolucionario debe estar centrado primero en conseguir la independencia real respecto a Estados Unidos:

"IV. Revolución democrática y gobierno de coalición democrática.

En la actualidad, un cambio necesario para la sociedad japonesa es una revolución democrática en lugar de una revolución socialista. Es una revolución que acabe con la subordinación extraordinaria de Japón a Estados Unidos y el dominio tiránico de grandes empresas y círculos financieros y económicos, una revolución que asegure la independencia genuina de Japón y lleve a cabo cambios democráticos en la política, la economía y la sociedad. Aunque estos sean cambios democráticos realizables dentro del marco del capitalismo, su logro hecho y derecho puede ser posible por medio de la transferencia del poder del Estado a las fuerzas que representan los intereses fundamentales del pueblo japonés de aquellos que representan al capital monopolista japonés y se subordinan a Estados Unidos" [55]

El derecho a la independencia nacional es básico en todo proceso revolucionario, y el derecho a la libertad nacional de las naciones sin estado, oprimidas bajo el capitalismo y el imperialismo, también. En dichos procesos suelen aparecer dos tendencias contradictorias, pero que en realidad son igualmente nocivas: las de quienes consideran que el nacionalismo está en contradicción con el internacionalismo y por tanto hay que combatirlo en cualquier circunstancia y están quienes consideran, también en cualquier circunstancia, que el independentismo es algo incuestionable y beneficioso para todo país, al margen del proceso histórico de que cada uno.

El nacionalismo bajo el capitalismo (otra cosa distinta es el patriotismo de un país socialista) tiene siempre un sello de clase burgués. La diferenciación de "nacionalismo de derechas" y "nacionalismo de izquierda", muy de moda hoy en el PCPE y en las organizaciones independentistas de las nacionalidades históricas sin estado en España, es una fantasía, que tiene un objetivo claro, el intento permanente tanto de la burguesía nacional como de la pequeña burguesía, de dirigir al proletariado para ponerlo al servicio de sus intereses de clase. Ciertamente, la burguesía nacional al actuar así tiene en cuenta que es la pequeña burguesía la que le hará el trabajo a través de los vínculos de clase que mantienen ambas clases burguesas.

El nacionalismo, en el inicio del capitalismo surge como una necesidad de la burguesía en sociedades con características de cultura, vínculos mercantiles, geográficos y de desarrollo económico, específicas y comunes. Hoy, también resurge en los países de capital monopolista porque el alto grado de concentración de las clases monopolistas para eliminar la competencia es un factor que impide a las demás clases burguesas su desarrollo y tiende a hacerlas desaparecer.

En las nacionalidades de España, hay otro factor que lo estimula y es que la grave crisis actual en Occidente pone al descubierto todas los desarrollos artificiales habidos en el pasado al calor de una economía especulativa y las burguesías nacionales esgrimen la afrenta que sufren por parte del capital monopolista que solo tiene en cuenta en provecho propio y de su Estado la "unidad de mercado" y la relativa elevada aportación de su "economía productiva" de las nacionalidades más desarrolladas para saquearlas.

En la crisis, los residuos del feudalismo ideológico y el mantenimiento de una estructura agraria en manos de terratenientes en regiones como Andalucía y Extremadura, es fortalecido por el capital monopolista como forma de crear un ejército de reserva para fortalecer las posiciones unitarias en favor de la dictadura cada vez más descarnada del capital monopolista. En todos los casos, por tanto, bajo el capitalismo, el nacionalismo con estado o sin estado, corresponde a los intereses de las clases burguesas, incluido el nacionalismo del capital monopolista e imperialista de cuyo nacionalismo no se acostumbra a hablar siendo como es, el más significativo.

Por dichos motivos y como decía Marx, los comunistas no pueden hacer un fetiche de la cuestión nacional. Pero al impregnar el nacionalismo los movimientos de masas del pueblo, negarse a apoyar en ellos lo que hay de progresivo significa convertirse de hecho en defensor del nacionalismo exclusivo del estado monopolista, como hace el PCPE, PCC, PCOE y demás pro-soviéticos españoles cuando atacan al "independentismo o nacionalismo burgués" colocándolo al mismo nivel que el estado monopolista.

Tampoco es admisible pregonar el independentismo en cualquier circunstancia y cualquier país. La izquierda abertzale en Euskadi y los independentistas catalanes consideran que es una obligación "internacionalista" apoyar la independencia de Kosovo, la de todos los nuevos países de la ex Yugoslavia, el Tíbet de China, etc. Es más, suelen poner como ejemplo dichas regiones para dar validez a su propia lucha. El argumento suele ser que el derecho democrático de autodeterminación es válido para todos los países y no puede ser una cuestión "táctica".

Es cierto que el derecho de autodeterminación está reconocido internacionalmente, pero no está reconocido el derecho de intervención extranjera y menos aún, el derecho a destruir países mediante bombardeos para escindirlos. Sin embargo nada ello hace pensar a los independentistas españoles, que como ERC pone el ejemplo de Kosovo, para demostrar la justicia de la independencia de Catalunya sin tener en cuenta la mayor base estadounidense establecida en Pristina, ni los bombardeos de la OTAN al mando entonces del criminal de guerra español del PSOE Javier Solana, para destruir y fraccionar Yugoslavia que lo hicieron posible.

Los comunistas no pueden obviar que el independentismo impulsado por potencias extranjeras con la misión de subvertir y romper los países que se le oponen no puede ser apoyado por ningún comunista. De hecho, tal "independentismo" no corresponde ni a los intereses populares ni a su expresión democrática, ni al necesario desarrollo económico de una sociedad, sino a todo lo contrario, a una política de dependencia y vasallaje hacia el imperialismo.

En el caso de regiones como Tíbet o Xinjiang, corresponde a los intereses de desmembrar y destruir a un país socialista, China y en la caso de Chechenia a romper el renacimiento de un país, Rusia, que tuvo un desarrollo económico propio bajo el socialismo, y que hoy, a pesar de su restauración capitalista, conserva una fundamental independencia respecto a EE.UU. y Europa. En ambos casos, el imperialismo estadounidense especialmente, utiliza e instrumentaliza y manipula la religión, tanto budista como islamista, como arma principal "revolucionaria" para conseguir sus objetivos de "liberación nacional" y "derechos humanos". No establecer esas diferencias en el tratamiento de los diferentes estados, es precisamente todo lo contrario al marxismo leninismo, y a obviar el criterio leninista de centrar siempre el combate contra el enemigo principal en todo tipo de confrontación de la lucha de clases.

"OTRAS NOCIONES QUE ENCUBREN LA CONTRADICCIÓN FUNDAMENTAL

Las teorías que se enfocan en contradicciones del tipo "Norte-Sur", "países desarrollados-dependientes", "golden billion" y "suministro de materias primas" etc. sirven a la manipulación del movimiento obrero y popular ya que conscientemente encubren la contradicción fundamental entre trabajo y capital.

Por ejemplo, las relaciones de dependencia de un país se distinguen de las relaciones de propiedad y de la correlación internacional y esto lleva a los partidos comunistas que adopten una estrategia que promueve su abolición a través de alianzas con fuerzas burguesas, en el marco del sistema. Además, aislando el dato del consumo per cápita sacan conclusiones arbitrarias de "subyugación de sus países" y consideran que esta situación puede cambiar a través de la "democratización" de la ONU, de las relaciones internacionales, y de la formación de nuevas alianzas interestatales, sin que se afecten las relaciones de producción capitalistas.

LA ACTITUD ACTUAL DE LOS COMUNISTAS HACIA LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES Y LAS UNIONES INTERESTATALES

Hoy podemos ver en varias zonas del planeta que aparezcan nuevas alianzas interestatales. No es pos casualidad que fuerzas motrices de tales alianzas son potencias emergentes en la economía capitalista global como por ejemplo Rusia [en la región de Eurasia: Comunidad de Estados Independientes (CEI), Comunidad Económica Eurasiática (CEEA), Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva (OTSC) etc., o Brasil en América Latina. No se trata solamente de uniones económicas sino de uniones con características políticas y militares que como ya hemos mencionado piden que participen en la "nueva arquitectura" de las relaciones internacionales, sembrando ilusiones que el mundo va a ser "más democrático", "más seguro", "más pacífico" mediante el cambio de correlación de fuerzas internacional a expensas de los EE.UU. Las fuerzas oportunistas, como SYN/SYRIZA en nuestro país y el PIE en Europa, adoptan posiciones e ideas parecidas." [56]

El KKE vuelve a fusionar las relaciones internacionales con la lucha de clases de cada país, debido a que para el KKE, como buen partido "internacionalista" dogmático, la lucha de clases a nivel internacional, está determinada por la contradicción entre "capital y trabajo" y todo lo que se salga de ese simplista y mecanicista esquema, según ellos, es puro camino hacia el imperialismo.

Cierto que existe relación entre las contradicciones que operan a nivel internacional y las contradicciones que operan en cada país. Pero en las actuales condiciones históricas, son contradicciones cualitativamente distintas. Guerra y paz son conceptos, que considerados de forma abstracta, son antagónicos. Sin embargo, políticamente hasta hoy, como en el pasado, la guerra entre clases en un estado capitalista no está en contradicción con promover la paz a nivel internacional entre estados de diferente régimen social. Esa complementariedad está justificada plenamente por la necesidad de un ambiente pacífico en las relaciones internacionales para que los países socialistas puedan construir el socialismo partiendo de sociedades atrasadas y también por una realidad determinante de la que los dogmáticos reformistas nunca hablan: de la inoperancia de los partidos comunistas en Occidente que durante casi un siglo (94 años en concreto en Grecia, 91 en España) no hemos sido capaces de tomar el poder y cambiar así la correlación de fuerzas internacional.

El KKE utiliza una estratagema para justificar su confusión acerca de la diferencia cualitativa entre las contradicciones internacionales y las contradicciones de clase en cada estado. Y es unir las relaciones pacíficas en las relaciones internacionales, con el reformismo político de organizaciones que hace años abandonaron el camino revolucionario. Pero incluso esa estratagema está montada de manera forzada. Pues el KKE oculta que esos partidos "comunistas" que antes abandonaron el marxismo leninismo, hoy unen sus voces al imperialismo, para "condenar" a los "regímenes dictatoriales" a los que el imperialismo estadounidense y europeo eligen como diana, aunque al igual que los trotskistas, se cubren al mismo tiempo con la boca pequeña de la denuncia testimonial al imperialismo.

El KKE en toda su política confunde la coexistencia pacífica entre estados con la coexistencia pacífica entre clases, para poder atacar de forma oportunista la coexistencia pacífica entre estados que promueve China. En el punto 9 de sus Conclusiones dice: "El movimiento comunista internacional debe sacar conclusiones importantes en cuanto a la línea de "coexistencia pacífica", que se implementó después del XX Congreso del PCUS sembrando ilusiones acerca del imperialismo y su carácter agresivo. Estas ilusiones también son evidentes en muchos partidos comunistas y conducen a la adhesión a las instituciones en cuanto a su actitud hacia las Naciones Unidas y otras instituciones y organizaciones imperialistas." [57]

Esta confusión se reafirma al manifestar en el punto 6: "La única esperanza para los pueblos es la lucha antimperialista firme en un frente común contra el imperialismo y sus uniones y no en las ilusiones de un mundo "de gobernanza democrática del capitalismo". [58]

Es un argumento falaz concluir que sea defender el capitalismo el que los países socialistas intenten en la medida de sus posibilidades promover la coexistencia pacífica entre estados. Tanto Lenin, como Chu Enlai después de manera más consecuente en base a las experiencias históricas, promovieron los principios fundamentales de coexistencia pacífica consistente en el derecho a la autodeterminación, la no intervención en los asuntos internos de otros países, y las relaciones de igualdad y beneficio mutuo. No es legítimo desvirtuar dichos principios amparándose ni en la deformación que de ello hicieron los gobernantes Kruschev - Brézhnev que hundieron la URSS, ni en otros partidos comunistas occidentales que se desligaron de sus propias masas para seguir el camino marcado por su burguesía. No entender que la política de coexistencia entre estados de diferente régimen social está en plena concordancia con la guerra entre clases a nivel de estado, en realidad supone no aplicar el materialismo dialéctico para entender las actuales circunstancias históricas bajo los principios del socialismo científico.

El KKE en el punto 5 de sus Conclusiones dice: "Los puntos de vista sobre el mundo "multipolar", la "democratización" y la "Nueva arquitectura" en las relaciones internacionales siembran ilusiones sobre la naturaleza del sistema imperialista y encubren con un velo de "humanización" la barbarie imperialista." [59]

Si eso es así, no será en absoluto por los estados que promueven la multipolaridad, democratización y nueva arquitectura en las relaciones internacionales. Eso ya lo promovió Stalin también dentro de la ONU. Si eso es así, la responsabilidad la tendrá la pasividad de quienes confunden las relaciones internacionales con el derrocamiento del imperialismo por sus propios pueblos.

Sigamos con el KKE:

"Sobre asuntos internacionales contemporáneos ¿Relaciones de dependencia o de interdependencia?

…Por ejemplo, los EE.UU. tienen la deuda externa más grande, aunque tengan la economía capitalista más fuerte del mundo y sea el estado dirigente en la pirámide imperialista. Además, la economía de los EE.UU. depende de China con respecto a la adquisición por China de una enorme cantidad de bonos estadounidenses. Los analistas económicos dicen que la economía norteamericana se sienta en un polvorín que estallará, en caso de que China demande una realización inmediata de los bonos. Estos son algunos ejemplos de relaciones entre economías capitalistas que muestran que junto con la profundización de su entrelazamiento, las economías capitalistas poderosas son ligadas a otras dependientes de ellas.

¿Esto es correcto? Es más apropiado decir que en condiciones de intensificación y profundización de la internacionalización capitalista, estas relaciones entre estados son relaciones de interdependencia." [60]

La compra de bonos estadounidense y de deuda europea por parte de China, el aumento de las inversiones multilaterales y, en suma, de la integración de la economía china en la economía mundial, tiene dos explicaciones políticas plenamente justificadas. Por un lado la necesidad económica de su desarrollo y por otro la neutralización temporal de una confrontación abierta del imperialismo estadounidense que pondría en cuestión la necesidad de llegar a una sociedad modestamente acomodada en todo el territorio chino, que será lo que realmente refuerce el socialismo y el papel dirigente del Partido Comunista de China.

Lo primero a entender es que la, tantas veces proclamada por los comunistas, "demostración de la superioridad del socialismo sobre el capitalismo" entraña la existencia de la competencia y del mercado en las relaciones internacionales y el trabajo a destajo (de Stajánov, minero picador soviético) en la construcción socialista interior. La competencia, controlada por los comunistas, es y será un método inevitable de desarrollo en todo el proceso de construcción socialista, tanto dentro de los países socialistas (a cada cual según su trabajo) como en la relación de los países socialistas con los países capitalistas (coexistencia pacífica entre estados). Marx dijo bien claro que el derecho burgués, y por tanto con él todos sus mecanismos de su desarrollo, solo desaparece en la fase última del comunismo:

"En la fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y, con ella también la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo sea no sólo un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando hayan crecido las fuerzas productivas junto con el desarrollo completo de los individuos y fluyan con mayor abundancia todos los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués y la sociedad podrá escribir en sus banderas: 'De cada cual según su capacidad; a cada cual según sus necesidades." [61]

El aparente escándalo que muestran los dogmáticos reformistas por el hecho de que China recurra a la competencia y al mercado en su desarrollo socialista, solo demuestra su incoherencia y su desconfianza en el socialismo, es decir, en sus propias proclamas.

El KKE no contempla para nada la confrontación de EE.UU. con China. Sin embargo, ello es real y está siendo continuamente valorada por el Pentágono como brazo armado del imperialismo estadounidense, aunque solo un sector de la clase dominante se manifiesta favorable a ella, debido a las graves repercusiones que tendría no sólo en China sino en todo el mundo.

La política de intento de subversión del imperialismo estadounidense en Tíbet y Xinjiang, financiando y armando el fanatismo religioso. El aumento del cerco a China en la proclamada "vuelta a Asia" de EE.UU., y el traslado del centro fundamental militar y naval desde el golfo pérsico a los alrededores de China. Las maniobras de EE.UU. para confrontar a los países del sudeste asiático contra China, intentando convertir en conflicto internacional disputas de soberanías bilaterales. Las ofertas de colaboración económica y política estrecha con países del sudeste asiático, incluido Viet Nam, para intentar aislar a China respecto a dichos países. El avance de bases militares de EE.UU. y la incorporación de miles de soldados y paramilitares en países cada vez más cercanos geográficamente a China. Todo ello demuestra las intenciones de EE.UU. de contener, dividir y debilitar a China como paso previo a conseguir la destrucción del estado chino.

En el pasado, EE.UU. ejerció diversas provocaciones militares directas e indirectas contra China, a las que ésta no ha respondido militarmente. En mayo de 1.999, durante los bombardeos contra Yugoslavia, EE.UU. destruyó con un misil guiado la embajada china en Belgrado, provocando muertos y heridos. En abril 2.001, un piloto chino murió en el Mar del Sur de China, debido a la agresividad de un avión espía de EE.UU.

A pesar de ello, la interdependencia entre los países es hoy inevitable y ello no confiere de por sí un carácter de clase a un estado. Como todo, la interdependencia nunca es un equilibrio exactamente horizontal entre dos o varios países. Siempre hay factores de dependencia mayores en unos países respecto en otros y en ello sí que juega un papel importante el carácter de clase de los estados. Una cosa es aprender de los demás y de lo que puedan aportar y otra someter la estructura de la economía y de la política de un país a la voluntad externa del colonialismo.

¿Cómo "aprender de todos los avances que ha aportado el capitalismo" como repetía Lenin si tal interdependencia entre los diversos países no existe? Se trata de elegir entre dos caminos: la autarquía, el cierre de fronteras con el exterior y emprender un camino de innovación y desarrollo descubriendo por sí mismo, con gran esfuerzo y cantidad de tiempo cosas que ya están descubiertas hace decenas de años en los países desarrollados capitalistas; o bien utilizar el comercio no sólo para hacer complementarias las economías, sino también para aprender de las innovaciones de tecnología y gestión de los países más avanzados.

La necesidad de comerciar con los países capitalistas era vital para Lenin. A partir de acabar con el "comunismo de guerra" y su drástica colectivización, con la implantación de la NEP, Lenin reconocía haber avanzado más allá de las fuerzas existentes:

"Comprendemos claramente, y no lo ocultamos, que la nueva política económica (NEP) es un retroceso. Habíamos avanzado más allá de lo que nuestras fuerzas podían retener, pero tal es la lógica de la lucha" [62]

En 1922, Lenin manifestaba, en relación con la Conferencia de Génova:

"…comerciar con los países capitalistas (mientras no se hayan totalmente derrumbado), es absolutamente esencial para nosotros" [63] …"para nosotros es imprescindible el comercio con los países capitalistas, mientras existan como tales." [64]

Incluso Lenin proponía a los estados capitalistas "otorgar empresas en régimen de concesión", (por hacer cosas parecidas a esas desde la década de 1980 China merece los más graves epítetos de nuestros dogmáticos reformistas) lógicamente en determinadas condiciones. En 1920, en respuesta a una pregunta del periodista estadounidense Carlos Wigand, que le preguntaba si Rusia estaría dispuesta a establecer relaciones diplomáticas con EE.UU., Lenin le manifestó:

"Naturalmente, (Rusia) está dispuesta a entablar relaciones con Norteamérica, como con todos los países. La paz con Estonia, a favor de la cual hemos cedido en muchas cosas, ha demostrado que, en aras de ese objetivo, estamos dispuestos incluso a otorgar empresas en régimen de concesión y en determinadas condiciones." [65]

La relación entre los diversos países hoy es mucho más interdependiente que en la época de Lenin. A ello se debe el gran desarrollo y control económico, ideológico y militar sobre gran cantidad de países del imperialismo estadounidense, y del imperialismo europeo principalmente, hoy mucho más fuertes que en el pasado, porque carecen de enemigo interno, a pesar de la actual grave crisis. Y también el papel de los países en desarrollo con una gran población, especialmente China, India y Brasil, necesitados de reducir la enorme diferencia de sus puntos de partida respecto a los países avanzados, especialmente en los terrenos económico, sanitario y cultural.

Ni los países más pequeños o grandes pueden hoy vivir de manera autárquica sin contacto con el exterior. Si ello es inevitable para los países desarrollados, más aún lo es para los países en desarrollo. Cómo adquirir la base del desarrollo que es el conocimiento es una tarea cada vez importante para los países que parten de una situación de pobreza o extrema pobreza. Estos países no pueden permitirse multiplicar el tiempo de tardanza hasta encontrar solución a problemas científicos y técnicos vitales para el desarrollo, cuya solución ya existe en otras partes del mundo, y que están en poder de los países capitalistas avanzados. El comercio, el intercambio tanto en el terreno económico como en el terreno cultural y científico-técnico se convierte así en una necesidad vital, tanto para el imperialismo a fin de mantener su supervivencia como superpotencia, como para los países en desarrollo a fin de conseguir la prosperidad para sus pueblos, e impedir la tutela de superpotencias.

La solución a esa contradicción solo puede ser resuelta por el pueblo en cada país, garantizando su propia independencia y el beneficio recíproco en sus relaciones con los demás países, buscando sus propios medios hasta conseguir la articulación de un estado a su servicio y no al dictado de una potencia imperialista. Por ello, es unilateral el análisis que pretenda definir que todo tipo de relación entre los diferentes países, relaciones de interdependencia, está dominado sólo por supuestas grandes potencias capitalistas eludiendo el papel positivo de los países en desarrollo.


[51] Sobre asuntos internacionales contemporáneos. Elisseos Vagenas, miembro del CC del KKE y Responsable de la Sección de Relaciones internacionales del CC, Colección sobre temas actuales del movimiento comunista KKE, pág. 92. Edición impresa de Templando el Acero, Cierzo Rojo 2011.

[52] Lenin, Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación, Obras Escogidas, tomo I, pág. 352, Editorial Progreso, Moscú 1961.

[53] Teoría socialista, nº5, págs. 54-55, PCOE.

[54] Programa del Partido Comunista Japonés del XXIII Congreso del PCJ, 2004, págs.10-11, http://www.japan-press.co.jp/pdf/Program_in_Spanish.pdf

[55] Ídem, pás.12.

[56] Sobre asuntos internacionales contemporáneos. Elisseos Vagenas, miembro del CC del KKE y Responsable de la Sección de Relaciones internacionales del CC, Colección sobre temas actuales del movimiento comunista KKE, págs. 92-93. Edición impresa de Templando el Acero, Cierzo Rojo 2011.

[57] Ídem, pág. 96.

[58] Ídem, pág. 96.

[59] Ídem, págs. 95-96.

[60] Sobre asuntos internacionales contemporáneos, ¿Relaciones de dependencia o de interdependencia? Stefanos Loukas miembro del Buró Político del CC del KKE, Colección sobre temas actuales del movimiento comunista KKE, págs. 113-114. Edición impresa de Templando el Acero, Cierzo Rojo 2011.

[61] Carlos Marx. Crítica del programa de Gotha, apartado I, punto 3, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, 1979

[62] Lenin, La situación internacional e interna de la República Soviética, Obras Completas, tomo XXXVI, pág. 179, Akal Editor, 1978.

[63] Ídem, pág. 173.

[64] Ídem, pág. 174.

[65] Lenin, Respuestas a las preguntas de Carlos Wigand, corresponsal de la Agencia Norteamericana "Universal Service" en Berlín, Obras Escogidas, tomo X (1919-1920), pág. 172, Editorial Progreso, Moscú, 1973.

______________________