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IV. América Latina y su lucha por la independencia


Analizando la situación en América Latina, el KKE se pronuncia abiertamente contra la política de alianza entre los partidos comunistas de la región y los sectores burgueses nacionales. Y ello, a pesar de que reconoce el carácter enfrentado al imperialismo estadounidense de tales burguesías nacionales y del carácter desigual del desarrollo capitalista:

"Asuntos regionales: América Latina

El movimiento comunista y el cambio de correlación de fuerzas en América Latina

Un tema muy importante para el movimiento comunista es el ascenso de gobiernos en América Latina, que tienen como rasgos comunes la oposición a los planes de los EE.UU. en el territorio, a la construcción del ALCA, a la actividad de los monopolios norteamericanos y a la presencia militar de los EE.UU., a la renegociación de convenios etc. Se trata de los gobiernos de Morales en Bolivia, de Chávez en Venezuela, de Lungo en Paraguay, de Tabaré Vázquez en Uruguay, de Ortega en Nicaragua, de Zelaya en Honduras, de Rafael Correa en Ecuador, de Mauricio Funes en El Salvador. A pesar de las diferenciaciones, se clasifican en la misma categoría el gobierno del Partido Socialista en Chile, los gobiernos de Kirchner en Argentina y el de Lula da Silva en Brasil. Estos gobiernos se presentan como "la gira a la izquierda" de América Latina, la "alternativa" contra el neoliberalismo e incluso al imperialismo. Se vuelve mucho más importante, porque algunos de estos gobiernos mantienen buenas relaciones con Cuba, y se oponen a los planes de los EE.UU. contra a ella. En la mayoría de los casos, disfrutan del apoyo, tanto de los sectores populares pobres de todos estos países, como de los Partidos Comunistas. De hecho, muchos de ellos participan en dichos gobiernos, como el PC de Brasil, el de Uruguay. [66]

…Efectivamente, la transición de todos los países al capitalismo, y, precisamente, a su fase de desarrollo monopolístico, no se realizó de manera conjunta. Al contrario, según la ley del desarrollo desigual, las relaciones capitalistas evolucionaron en unos sitios más rápido, y en otros con retraso.

…Sin embargo, una desigualdad tan fuerte en el seno de estas sociedades no anula su carácter capitalista, en su fase de desarrollo monopolista. La mecanización es la condición previa para el desarrollo de las relaciones capitalistas. [67]

…Es un reto y una tarea complicada para el movimiento comunista analizar las contradicciones bajo un punto de vista clasista, utilizar las contradicciones y procesos interburgueses e interimperialistas, sin que pierda su independencia política y estratégica. [68]

…La desigualdad profunda -principalmente en el desarrollo de la industria manufacturera y en la producción de medios de producción de tecnología moderna-, bajo ciertas condiciones puede provocar intensificación de las contradicciones sociales hasta el punto de una crisis a nivel nacional. No obstante, este hecho no justifica una coalición de las fuerzas obreras y burgueses a favor de un "modelo productivo" del capitalismo en contraposición a un modelo "no productivo y parasítico". El deber del movimiento comunista, tanto de las sociedades capitalistas desarrolladas como de las menos desarrolladas, es darse cuenta rápido de las tendencias del desarrollo capitalista. [69]

…No sólo E. Morales, el presidente de Bolivia, que manifestó la necesidad de una unión de los estados de América Latina según el prototipo de la UE, sino otros más consideran que es imprescindible una "unión regional". Según esta perspectiva se construyó el ALBA [Alternativa Bolivariana para los pueblos de América], en la que participan Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Domínica [un estado pequeño en el Caribe] y Cuba [70]

…América Latina se está convirtiendo en un campo de agudización de las contradicciones interimperialistas entre los EE.UU, los países de la UE, Rusia y China, teniendo en cuenta también el papel emergente de Brasil. [71]

…Ninguna fuerza política puede ser criticada sólo por sus declaraciones o la idea que tiene de sí misma o las fuerzas sociales que la siguen. Se debe criticar ante todo por su postura y los intereses que sirve. Seguramente, una evaluación completa de cada país de América Latina requiere datos que no son disponibles en este momento." [72]

Como se ve en los párrafos anteriores del KKE, el fantasma del supuesto imperialismo de China, e incluso de Brasil vuelve a aparecer para intentar justificar una descalificación de la estrategia de los partidos comunistas en Latinoamérica. El KKE vuelve a repetir el mismo análisis sobre realidades distintas, enlazando a todos los gobiernos latinoamericanos bajo el imperialismo de uno u otro signo, y porque según el KKE, en palabras de Stefanos Loukas miembro del Buró Político del CC del KKE, un ejemplo de la situación internacional es que "las economías capitalistas poderosas son ligadas a otras dependientes de ellas".

La raíz política de este continuo error del KKE a la hora de combatir la alianza del proletariado con las fuerzas burguesas antimperialistas en los países bajo el control del imperialismo estadounidense, proviene de su pasado brézhneviano y sus continuos ataques a China durante la guerra fría, en la que definía a China como un país nacionalista chovinista aliado del imperialismo estadounidense. Ese legado permanece aún en el movimiento comunista occidental de forma mayoritaria, y es la base que continúa permitiendo al imperialismo estadounidense y europeo mostrar a sus pueblos que no existe alternativa real a su dominio, en la medida que supuestamente todos los países son capitalistas y todos los países en una u otra medida están bajo el control de uno u otro imperialismo. ¿Acaso considerar a todos los países capitalistas, reaccionarios e imperialistas o al servicio de este, no es el criterio del movimiento trotskista?

El KKE "condena" toda política de alianzas con la burguesía independientemente de su grado de desarrollo y el del país en cuestión y de las contradicciones con el imperialismo real, que como todo el mundo sabe, en Latinoamérica no es otro que el de EE.UU., azuzando el fantasma de un supuesto imperialismo chino por enésima vez, ruso o incluso brasileño.

Pero hay otra cuestión esencial en el KKE que reitera los viejos vicios del pasado en el Movimiento Comunista Internacional. Su atrevimiento para juzgar la estrategia de otros partidos comunistas en todas las partes del mundo partiendo de los clichés ya fracasados hace más de 20 años, realizando juicios idénticos a realidades distintas creadas mediante procesos de desarrollo distintos. La historia demuestra que esa simpleza unilateral es ajena a la verdad y al materialismo dialéctico.

Los consejos de partidos comunistas a otros partidos comunistas en el pasado, si lo comprobamos con el juicio inapelable del largo tiempo recorrido, tuvieron escasos resultados positivos.

Más aún, condicionaron la actitud de los partidos seguidistas a dichos partidos, colaborando a impedir el análisis de su realidad concreta. En España la experiencia del movimiento comunista así lo confirma. Tanto los partidos que se crearon siguiendo la doctrina de la "revolución cultural" china, como los que siguieron los dictados de la URSS, primero "revisionista" de Kruschev y después intervencionista de Brézhnev, no han sido capaces después de una historia de decenas de años, de derrocar a sus estados imperialistas.

Curiosamente, el motivo de esa incapacidad tradicional del movimiento comunista en los países capitalistas para derrocar a sus estados siempre se oculta, mientras sí se exige a los países socialistas que se enfrenten al imperialismo y llegar al comunismo en la fecha indicada por la comodidad pequeñoburguesa occidental.

El atrevimiento del KKE erigiéndose en consejero del movimiento comunista de todos los países latinoamericanos, viene remarcado por sus propias declaraciones cuando indica: "Ninguna fuerza política puede ser criticada sólo por sus declaraciones o la idea que tiene de sí misma o las fuerzas sociales que la siguen. Se debe criticar ante todo por su postura y los intereses que sirve. Seguramente, una evaluación completa de cada país de América Latina requiere datos que no son disponibles en este momento."

Perfecto, según el KKE, el movimiento obrero de latinoamericano no debe aliarse con sus burguesías nacionales y debe "darse cuenta rápido de las tendencias del desarrollo capitalista" pero "no hay datos disponibles en este momento" para hacer una evaluación completa de los partidos que son los representantes de tales fuerzas. Es como decir "No podemos hacer una evaluación completa de los partidos que son los representantes de tales fuerzas, pero sí les exigimos 'rapidez' para cumplir lo que les decimos". ¿Hay quien dé más incoherencia y prepotencia?

Sigo con el KKE:

"No obstante, no sería arriesgado incluir en la socialdemocracia las fuerzas que gobernaron. Es normal que la socialdemocracia latinoamericana sea diferente de la socialdemocracia tradicional europea, y esto tampoco es algo nuevo. Los socialistas del sur de Europa (Grecia, España, Portugal), en los años 1970 y 1980 se diferenciaban de la socialdemocracia alemana y escandinava, ya que se dirigían a países con condiciones socioeconómicas y políticas distintas, por ejemplo, países que acababan de salir de dictaduras y aún no se habían incorporado orgánicamente en la UE etc."[73]

Lo primero que hay que decir de esas palabras de Kyrillos Papastavrou, miembro del CC del KKE y responsable de todo un "Comité Ideológico del CC" es cómo es posible que el KKE diga que desde el derrumbe de la URSS los organismos internacionales están en manos de los imperialistas, antiguos y "emergentes", se denuncie a la UE como aparato imperialista en la que no se debe estar, y al mismo tiempo se le otorgue a la UE un carácter democratizador de "países que acababan de salir de dictaduras", pues estos "aún no se habían incorporado orgánicamente a la UE". Si así se manifiesta el máximo responsable de "Ideología" del partido, podemos añadir esto a las diversas contradicciones ideológicas y políticas de peso que existen en la dirección del KKE.

Por otro lado, hablando de atrevimiento para juzgar a partidos de otros países que se desconocen ahí tenemos una nueva demostración. La diferenciación que hace el KKE entre la "socialdemocracia" española y la alemana, por ejemplo.

El PSOE no sólo no se diferenciaba de la "socialdemocracia" alemana, sino que fue "refundado" precisamente con la financiación y apoyo ideológico, político y mediático del Partido Socialdemócrata alemán en connivencia con los poderes fácticos españoles, al objeto de frenar el movimiento revolucionario en España. El PSOE no "acababa de salir de dictaduras" como dice el KKE, por el simple hecho de que durante la época franquista no se le conocía en el interior del país, por tanto, no tenía influencia alguna en el movimiento obrero y popular y su anquilosada estructura estaba fuera de España.

Sus futuros dirigentes promocionados por la socialdemocracia alemana, Felipe González y Alfonso Guerra llevaban en el interior de España una vida feliz, sin sobresaltos y completamente separados del movimiento huelguístico obrero y estudiantil.

En plena época de asesinatos fascistas contra el movimiento obrero y popular, en los años finales de los 60, Felipe González era un apacible abogado con despacho en el centro de Sevilla. Alfonso Guerra dirigía el Teatro Español Universitario (TEU) sevillano, (el Teatro del SEU, el sindicato vertical universitario), también en Sevilla y decía ya entonces, se lo pude escuchar en una breve conversación, que "un tanque con la cruz gamada y un tanque con la hoz y el martillo, son igualmente un tanque". Con tal "talante" no es necesario decir que los dos fueron respetados por la represión fascista. Manuel Fraga Iribarne, ministro de la policía franquista, llamado de "Información y Turismo", y asesino de antifascistas, como los 5 obreros de Vitoria ametrallados en una concentración obrera en 1976, llegó a ordenar no tocar a Felipe González en un homenaje a Pablo Iglesias. Arias Navarro, presidente del último gobierno en vida del terrorista Franco, fiscal durante la guerra y postguerra de Consejos de Guerra contra los antifascistas, conocido popularmente con el alias "el carnicero de Málaga" por haber llevado a la muerte a miles de personas, ordenó soltar inmediatamente a Felipe González al ser informado de su detención espontánea "errónea" llevada a cabo por un policía en un "exceso de celo" a mediados de los años 70.

Los nuevos dirigentes del PSOE, cuando fueron "coronados" en Surennes por la influencia determinante en el PSOE del Partido Socialdemócrata Alemán, iniciaron desde su comienzo una política pro-imperialista para conseguir ahogar el movimiento de masas bajo la reforma del franquismo y para materializar después la adhesión a la UE y a la OTAN.

El PSOE, junto al PCE, fue un partido clave en la consolidación del neo franquismo actual, la autodestrucción de gran parte de la industria y agricultura española siguiendo las directrices precisamente del Partido Socialdemócrata Alemán y del Partido Socialista Francés como condición para entrar en la UE. El PSOE comenzó la destrucción de la estabilidad laboral, la división sindical, el soborno asociativo, la guerra sucia terrorista contra los sectores revolucionarios del pueblo, y ha encabezado las guerras imperialistas, especialmente la de la destrucción de Yugoslavia con el criminal de guerra, militante social-imperialista, Javier Solana como secretario general de la OTAN.

Es decir, en primer lugar, en contra de lo que dice el KKE, en España no hemos salido de ninguna "dictadura", sino que continuamos sumergidos en la dictadura del gran capital, con el placebo de partidos que se han transformado en monopolistas. En segundo lugar la "socialdemocracia" del PSOE no es más democrática que el Partido Socialdemócrata Alemán, como se deduce de las palabras del señor Kyrillos Papastavrou, sino todo lo contrario.

Fruto del unilateralismo en el análisis internacional, realizando juicios aventurados de hechos que desconoce en su integridad, el KKE pone como ejemplo los procesos políticos y las alianzas regionales de Venezuela o Bolivia como ejemplo de lo que no se debe hacer. Y dichos ejemplos los utiliza para llevar a cabo la aseveración de que "Un elemento básico de la crisis del movimiento comunista hoy en día es que domina la posición sobre 'particularidades nacionales' en cuanto a la revolución y construcción socialista":

"EN CUANTO AL LEMA "SOCIALISMO DEL SIGLO XXI"

Un elemento básico de la crisis del movimiento comunista hoy en día es que domina la posición sobre "particularidades nacionales" en cuanto a la revolución y construcción socialista…/…

Las dificultades en la política de alianzas de los Partidos Comunistas se hacen incluso más complicadas a causa del hecho que las fuerzas políticas gobernantes, como en Venezuela y en Bolivia, consideran que están en rumbo hacia el "socialismo del siglo XXI", en contraposición con el socialismo del siglo XX en la URSS y los demás países de Europa oriental y central." [74]

El KKE utiliza una verdad, a saber, que el "socialismo" de Venezuela o Bolivia, rechaza la dictadura del proletariado, para hacer ver que la causa de ello es la posición sobre las "particularidades nacionales".

El proceso de encontrar el rumbo certero en la construcción del socialismo en cada país es complejo, debido precisamente, al contrario de lo que desea el KKE, a que el factor de las particularidades nacionales es fundamental. Si algo ha demostrado la historia es que las experiencias de la revolución y construcción socialista han estado y están condicionadas por las "particularidades nacionales" tan denostadas por el KKE. Pero de ello no se deduce que ello deba estar unido a los errores de los dirigentes de Venezuela y Bolivia.

Ni Evo Morales ni Hugo Chávez han sido jamás comunistas. Que se transformen en el futuro, puede o no ocurrir. Fidel Castro y Che Guevara tampoco lo eran. Si los gobiernos de Bolivia y Venezuela hoy no están dirigidos por partidos comunistas, es lógico que no apliquen un proceso de construcción socialista como el que conocemos en la URSS, China o Cuba. Independientemente de los aciertos o errores de Bolivia y Venezuela, hay algo que sí se puede juzgar: la libertad económica y política para todas las clases es un absurdo que solo puede llevar un proceso revolucionario a la ruina. También lo es ampararlo todo a la dictadura del proletariado y confundir las contradicciones en el pueblo con las contradicciones con el enemigo.

Pero en cualquier caso, las peculiaridades nacionales siempre son el punto de partida de una revolución. Si Mao hubiera seguido los consejos de Stalin, que éste reconoció erróneo después, respecto a la alianza del PCCh con el Kuomintang, la revolución china no habría triunfado en 1949. El seguidismo de Cuba respecto a la URSS, desechando el comercio con Europa para operar bajo el control exclusivo del COMECON, a punto estuvo de llevar a la aniquilación a la revolución cubana. La concepción del Frente Popular en España como alianza electoral y de gobierno, siguiendo las pautas de la Internacional Comunista, pero sin tener en cuenta la consolidación de los órganos de base del poder popular y el soporte armado del proletariado, favoreció el triunfo del fascismo.

La historia ha demostrado repetidamente que tan fundamental es tener en cuenta las peculiaridades nacionales, que no tenerlas en cuenta supone el fracaso de la revolución y también de la construcción socialista. El KKE comete un grave error al encerrar su concepto de socialismo bajo la única experiencia de la URSS, primera experiencia de construcción socialista y por tanto, y como es lógico, sujeta a la lógica inmadurez de lo nuevo, que provocaron errores internos cada vez más graves que la hicieron desaparecer, al igual que desaparecieron las primeras experiencias de dominación burguesa cuando ésta clase era inmadura y se produjeron restauraciones feudales. Marx y Lenin sentaron las bases de nuestra ideología, pero es imprescindible analizar las experiencias históricas posteriores a ellos bajo la ideología que ellos crearon. Ello es, en realidad, su propio desarrollo, y sin ese desarrollo, el socialismo científico habría muerto con ellos.

Los procesos políticos en Bolivia, Venezuela y otros países de América Latina, han de demostrar en el tiempo su viabilidad, durante el cual tendrán que realizar posiblemente rectificaciones, pero ello no es un factor determinante que deba impedir la unidad de las fuerzas antimperialistas en América Latina, conjuntamente con la aportación de todas clases y sectores de clases que se opongan al imperialismo y construir al mismo tiempo una vanguardia comunista revolucionaria desposeída de democratismo pequeñoburgués. Lo contrario es negar simplemente toda política de alianzas.

En el análisis de Oriente Medio que copio a continuación, vuelve el KKE a repetir su cliché (y el de sus partidos filiales) de "todos son capitalistas, todos son imperialistas", por lo que no tiene sentido repetir mis argumentos contrarios expresados con anterioridad:

"Asuntos regionales: el Oriente Medio

El fortalecimiento de la lucha antimperialista y el papel de los comunistas.

Contribución en el Encuentro Extraordinario Internacional de Partidos Comunistas y Obreros en Siria sobre la situación en el Oriente Medio y solidaridad con el pueblo de Palestina, 28-29/9/2009, Giorgos Marino, miembro del Buró Político del CC del KK.

Durante el último período la situación en la región se ha vuelto aún más compleja y complicada como consecuencia de la crisis económica capitalista que ha intensificado la agresión imperialista y ha agudizado las contradicciones interimperialistas y las rivalidades. El imperialismo se ha vuelto aún más peligroso para los pueblos del Oriente Medio, para los pueblos de todo el mundo…. /…

Los capitalistas compiten entre sí por el control del mundo a causa del fortalecimiento de los monopolios que constituyen el núcleo del sistema, debido al aumento del grado de acumulación que los lleva a la agresión con el fin de aumentar sus beneficios y su poder. Esto se demuestra por la agresión de los EE.UU., la OTAN, la UE y la postura hacia las demás potencias imperialistas…/…

Mientras tanto, han surgido nuevas potencias que buscan jugar un nuevo papel activo en las rivalidades interimperialistas y en el nuevo reparto de los mercados. Estos poderes son la Federación Rusa, China, India y otras potencias que insisten en jugar un papel de liderazgo a nivel regional, tales como Turquía, Irán, Arabia Saudí y otros" [75]


[66] Asuntos regionales: América Latina. El movimiento comunista y el cambio de correlación de fuerzas en América Latina, Kyrillos Papastavrou, miembro del CC del KKE y Responsable del Comité Ideológico del CC, Colección sobre temas actuales del movimiento comunista KKE, págs.147. Edición impresa de Templando el Acero, Cierzo Rojo 2011.

[67] Ídem, págs. 150-151.

[68] Ídem, pág.152.

[69] Ídem, págs.152-153.

[70] Asuntos regionales: América Latina. El movimiento comunista y el cambio de correlación de fuerzas en América Latina, Kyrillos Papastavrou, miembro del CC del KKE y Responsable del Comité Ideológico del CC, Colección sobre temas actuales del movimiento comunista KKE, págs.156. Edición impresa de Templando el Acero, Cierzo Rojo 2011.

[71] Ídem, págs.159.

[72] Ídem, págs.160.

[73] Asuntos regionales: América Latina. El movimiento comunista y el cambio de correlación de fuerzas en América Latina, Kyrillos Papastavrou, miembro del CC del KKE y Responsable del Comité Ideológico del CC, Colección sobre temas actuales del movimiento comunista KKE, págs.160. Edición impresa de Templando el Acero, Cierzo Rojo 2011.

[74] Ídem, pág.162.

[75] Asuntos regionales: el Oriente Medio, Giorgos Marinos, miembro del Buró Político del CC del KKE, Colección sobre temas actuales del movimiento comunista KKE, págs. 171-172. Edición impresa de Templando el Acero, Cierzo Rojo 2011.

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