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Xi Jinping: El poder debe ser enjaulado por el sistema *


Todos los camaradas del Partido deben prevenir y tratar la corrupción de una manera más científica y eficaz y profundizar con firmeza en el fomento del estilo del Partido, la moralización administrativa y la lucha contra la corrupción, ateniéndose a las disposiciones del XVIII Congreso Nacional del Partido, perseverando en tomar como guía la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la "triple representatividad" y la concepción científica del desarrollo, persistiendo en la directriz de tratamiento tanto paliativo como de raíz, rectificación integral y simultaneidad de castigo y prevención con acento en esta última.

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En el puerto de contenedores de Yangluo en Wuban,
durante su inspección sobre la profundización
de la reforma y el desarrollo económico de la
provincia de Hubei, el 21 de julio de 2013.

Con el fin de hacer realidad las metas y tareas definidas en el XVIII Congreso Nacional del Partido, los objetivos de la lucha para los dos centenarios, el del Partido en 2021 y el de la Nueva China en 2049, y el sueño chino de llevar a cabo la gran revitalización de la nación china, debemos mejorar la construcción de nuestro Partido. El fomento del estilo del Partido y la moralización administrativa y la lucha contra la corrupción son las tareas prioritarias de la construcción del Partido. Sólo si nosotros somos honestos y rectos en la gobernación y justos en el ejercicio del poder podremos ganarnos la confianza y la simpatía del pueblo.

En los últimos más de 30 años, después de aplicada la política de reforma y apertura, el colectivo dirigente central de la segunda generación del Partido con el camarada Deng Xiaoping como núcleo, el colectivo dirigente central de la tercera generación del Partido con el camarada Jiang Zemin como núcleo y el Comité Central del Partido con Hu Jintao como secretario general han tomado siempre como tareas prioritarias el fomento del estilo del Partido y la moralización administrativa y la lucha contra la corrupción, desempeñando un importante papel en el mantenimiento y desarrollo del carácter de vanguardia y la pureza del Partido, aplicando medidas distintivas, enérgicas y efectivas, y proporcionando una poderosa garantía para la dirección del Partido de la reforma y apertura y la modernización socialista.

La corriente principal del contingente de cuadros de nuestro Partído es sólida. Mientras tanto, debemos ser conscientes de que algunos terrenos siguen siendo propensos a la mala conducta y la corrupción. Algunos casos importantes de violación de la disciplina del Partido y la ley estatal han tenido efectos adversos muy fuertes en la sociedad. La lucha contra la corrupción sigue siendo crítica y las masas populares se sienten descontentas con muchas cosas.

El desarrollo del estilo del Partido y la moralización administrativa y la lucha contra la corrupción son una tarea prolongada, complicada y ardua. Por consiguiente, hemos de ocuparnos con perseverancia de esta tarea y permanecer siempre en estado de alerta contra la corrupción y la degeneración. La clave es, por una parte, llevar adelante dicho trabajo de manera permanente y, por la otra, hacer un compromiso a largo plazo.

Debemos fortalecer nuestra decisión y esforzarnos porque todos los casos de corrupción sean investigados y procesados, limpiando todo el suelo donde germina y crece el fenómeno de la corrupción para ganarnos la confianza del pueblo con la eficiencia real.

El nuestro es un partido marxista y su organización tiene como fundamento los ideales revolucionarios y la estricta disciplina. Esta ha sido siempre la gloriosa tradición y la única ventaja del Partido. Cuanto más compleja sea la situación con que se enfrenta el Partido más ardua la tarea que tiene sobre sí, tanto más necesitamos reforzar el fomento de su disciplina y defender su cohesión y unidad.

De esta forma garantizamos la unión de voluntad y acción del Partido para que avance al mismo paso. Para aplicar rigurosamente la disciplina del Partido, debemos ser estrictos primero con la disciplina política, empezando por observar y defender los Estatutos del Partido. En la observación de la disciplina política, lo esencial es persistir en la dirección y ni la teoría, la línea, el programa, las experiencias y las exigencias básicos del Partido, mantenernos altamente identificados con el Comité Central del Partido y salvaguardar a conciencia su autoridad.

Respecto a las importantes cuestiones de principio como el pensamiento guía, la línea, los principios y las políticas que rigen la situación en conjunto, todo el Partido debe mantenerse altamente identificado con su Comité Central en términos de ideología, política y acción.

Todas las organizaciones del Partido y todos los cuadros dirigentes a las distintas instancias, deben tener en cuenta la situación en su conjunto y tratar de manera correcta las relaciones entre el cumplimiento sin contratiempo de las decisiones de la dirección central y el desarrollo de su labor con espíritu creador en base a la realidad. Cualquier disposición de trabajo con características locales debe tener la aplicación del espíritu de la dirección central como prerrequisito. Debemos prevenir y corregir el proteccionismo local y departamental y las inclinaciones sectoriales, sin tolerar en absoluto la adopción de medidas por las instancias inferiores para sortear las políticas de las superiores, el incumplimiento de órdenes y la desobediencia de prohibiciones. Tampoco permitiremos que se apliquen las políticas y disposiciones de la dirección central de manera rutinaria, selectiva y adaptativa.

Todos los militantes del Partido, en especial los cuadros dirigentes, deben mejorar su compresión de los Estatutos del Partido, observar los Estatutos en sus actos y palabras, y mantener firmes su creencia, posición y orientación políticas. Las organizaciones del Partido a los distintos niveles deben tomar la iniciativa de cumplir y salvaguardar la disciplina política del Partido y educar con mayor energía a los miembros del Partido en su respeto. Los órganos de control disciplinario del Partido a todos los niveles deben dar prioridad a la defensa de la disciplina política del Partido y a la supervisión e inspección de su cumplimiento.

El tema del estilo de trabajo no es un asunto pequeño en ningún sentido. Si no vamos a corregir decididamente la mala conducta, dejándola seguir rampante, ésta se convertirá en una pared invisible entre nuestro Partido y las masas populares. Como resultado, nuestro Partido perderá su base, su elemento vital y su fuerza. Para mejorar el estilo de trabajo son importantes todas las labores, pero la más significativa es perseverar y fomentar el estilo de vida sencilla y espíritu de lucha ardua.

Las tareas para mejorar el estilo de trabajo son arduas y numerosas. Los "ocho reglamentos" nos ofrecen el punto de partida y la orden de movilización. Estos no son normas supremas ni mucho menos metas finales, sino el primer paso para perfeccionar nuestro estilo de trabajo, y también las exigencias fundamentales para nosotros, los comunistas chinos.

"El que sabe gobernar a través de la restricción debe restringirse primero a sí mismo antes que a los demás" 1. Los cuadros dirigentes a todos los niveles deben comportarse de manera ejemplar, tomar la iniciativa de mejorar la conducta y cumplir los compromisos contraídos. Debemos practicar la economía en todos los aspectos de nuestro trabajo, oponernos al despilfarro, la extravagancia y el hedonismo.

Debemos enaltecer la excelente tradición del ahorro y la laboriosidad de la nación china y difundir con gran esfuerzo la concepción de gloria al ahorro y vergüenza al despilfarro, para formar una tendencia social de práctica del ahorro y oposición al despilfarro. Las diversas autoridades locales y departamentos deben cumplir en su totalidad los reglamentos acerca del mejoramiento del estilo de trabajo en cada uno de los aspectos y cada uno de los eslabones de nuestras labores. Para evaluar el mejoramiento del estilo de trabajo, la satisfacción de las masas populares es la norma. Debemos escuchar ampliamente sus opiniones y propuesta someternos concienzudamente a su evaluación y la supervisión social. Reordenaremos y rectificaremos de manera inmediata los aspectos que son motivo de insatisfacción entre las masas populares.

La Comisión Central de Control Disciplinario, el Ministerio de Supervisión y los órganos de supervisión a todos los niveles, deben fortalecer la inspección y la supervisión para asegurar que la disciplina del Partido se observe en forma efectiva, la responsabilidad sea exigida seriamente y el control se ejerza estrictamente. Debemos luchar contra la corrupción con fuerte determinación, "dejar huellas cuando pisamos las piedras o agarramos el hierro", y perseverar en nuestro combate a la corrupción hasta que logremos el éxito final. No podemos empezar gritando con fuerza y acabar murmurando. Debemos someternos a la supervisión de todo el Partido y todo el pueblo y permitir que las masas populares vean cambios y resultados reales en el estilo de trabajo del Partido y la lucha contra la corrupción.

Castigar firme y enérgicamente la corrupción demuestra la fuerza de nuestro Partido y también la voluntad común de todos los camaradas del Partido y las masas populares. La firme decisión y la actitud inequívoca que tiene nuestro Partido al investigar y castigar los casos de violación grave de la disciplina de algunos de sus cuadros militantes, incluyendo los de alto rango, han demostrado a toda la sociedad que no hemos hablado en vano.

Investigaremos y castigaremos sin clemencia a cualquier persona involucrada, no importa cuán alto sea su cargo, siempre que viole la disciplina del Partido y las leyes del Partido. Para administrar estrictamente el Partido, no debemos atenuar la severa sanción.

Vamos a cazar a los "tigres" y aplastar también a las muscas". Por una parte, investigaremos y sancionaremos decididamente los casos de violación de la disciplina y las leyes por los cuadros dirigentes y por la otra, resolveremos de manera efectiva las prácticas malsanas y los problemas de corrupción ocurridos ante las propias narices de las masas. Debemos insistir en el principio de que todos somos iguales ante la disciplina del Partido y las leyes estatales.

No importa quién sea el involucrado en un caso de corrupción, hay que investigarlo hasta las últimas consecuencias, sin un ápice de contemplación. Debemos continuar fortaleciendo en todos los sentidos la construcción del sistema de castigar y prevenir la corrupción, reforzar la educación en la lucha contra la corrupción y por la moralización administrativa y el fomento de la cultura de la moralización administrativa, perfeccionar el condicionamiento y supervisión del ejercicio del poder, intensificar la legislación estatal contra la corrupción, el fomento de los sistemas de los reglamentos internos del Partido en la lucha contra la corrupción y a favor de la moralización administrativa, profundizar la reforma de los terrenos y eslabones propensos a la corrupción, y garantizar que los órganos estatales ejerzan su poder conforme a las atribuciones y procedimientos legales.

Debemos intensificar el condicionamiento y la supervisión del ejercicio del poder y poner los poderes en la jaula de los sistemas, formando un mecanismo de escarmiento para que no se atrevan a cometer actos corruptos, uno de prevención para que no puedan hacerlo y uno de garantía para que no sea fácil la corrupción. Los cuadros dirigentes a todos los nivelen deben tener siempre presente que nadie tiene el poder absoluto por encima de la ley, y que todos deben ejercer el poder en servicio del pueblo, responder ante él y someterse concienzudamente a su supervisión. Debemos intensificar la supervisión de los jefes máximos, practicar a conciencia el centralismo democrático, completar el sistema de información pública de las actividades administrativas y garantizar que los cuadros dirigentes no actúen de manera prepotente, ni busquen el beneficio personal.

En la lucha contra la corrupción y el fomento de la moralización administrativa debemos oponernos a las ideas y prácticas de privilegio. Los militantes del Partido son para siempre integrantes comunes del pueblo trabajador. Quienesquiera que sean, no podrán perseguir ningún interés egoísta ni prerrogativa fuera de los intereses personales y atribuciones laborales prescritos en el marco de las leyes y políticas. Este no sólo es un importante contenido del fomento del estilo del Partido y la moralización administrativa, sino también un importante problema que atañe a la conservación eterna de la vitalidad y vigor del Partido y el Estado. Debemos adoptar medidas eficaces para combatir y rectificar toda idea y práctica de privilegio.

Para mejorar el fomento del estilo del Partido y la moralización administrativa y la lucha contra la corrupción, toda la militancia debe movilizarse. Los comités del Partido a las distintas instancias deben asumir la responsabilidad integral de dirección del desarrollo del estilo del Partido y la moralización administrativa dentro de las esferas de sus atribuciones. Debemos perseverar y perfeccionar el régimen de dirección y el mecanismo de trabajo para la lucha contra la corrupción, y poner en pleno juego el papel funcional de los órganos y departamentos de control disciplinario, supervisión, justicia y auditoría etc., para impulsar juntos el fomento del estilo del Partido y la lucha contra la corrupción.

Debemos apoyar a los órganos de control disciplinarios y supervisión en su trabajo, preocuparnos y proteger a sus cuadros, en especial a aquellos camaradas que tienen una alta conciencia del espíritu del Partido y se atreven a persistir en los principios, y crearles mejores condiciones para el cumplimiento de sus deberes. Los organismos de control disciplinario e inspección deben intensificar la construcción del contingente de cuadros y elevar la capacidad y el nivel de cumplimiento de sus atribuciones, para garantizar una mejor supervisión e inspección.


Notas:

* Puntos principales del discurso pronunciado en la segunda sesión plenaria de la XVIII Comisión Central de Control Disciplinario del PCCh el 22 de enero de 2013. Perteneciente al libro "La gobernación y administración de China", de Xi Jinping, páginas 473-479, editado en los idiomas chino, inglés, francés, ruso, árabe, español, portugués, alemán y japonés. Publicada y distribuida por Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, 2.014.

1 Xun Yue: "Historia como un espejo" (Shen Jian). Xun Yue (148-209) fue filósofo e historiador de la dinastía Han del Este.