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Los sindicatos y los derechos sindicales

El 8 de marzo de 2007, en el periódico del partido, Renmin Ribao, aparece un artículo firmado por el Primer ministro Wen Jiabao. En el podemos leer: “El camarada Deng Xiaoping ha probado que, en esencia, el socialismo consistía en liberar y desarrollar las fuerzas productivas, en eliminar la explotación y la polarización y en alcanzar la prosperidad para todos. Esto significa que, en la consolidación y en el desarrollo del socialismo, debemos concentrarnos en dos tareas principales: la primera es el desarrollo de las fuerzas productivas con el fin de mejorar la prosperidad del país, la segunda tarea consta en mejorar la honestidad y la justicia social, en encender la creatividad de la nación entera y en tender hacia la armonía social. Estas dos tareas está mutuamente ligadas y se refuerzan la una a la otra.”202]

Es importante constatar que en estos últimos 29 años, estas dos tareas no han estado siempre ligadas mutuamente y que tampoco se han reforzado siempre la una a la otra. ¿Pero es un hecho evitable en una sociedad que evoluciona tan rápido? Cuando en los años 90, la industria privada y las multinacionales extranjeras comenzaron a gestionar una parte importante del empleo, la clase obrera y el sindicato se vieron enfrentadas a una nueva situación. La industria privada y las multinacionales tienen una ventaja: la mayoría de los trabajadores vienen del sector agrícola donde, durante dos milenios, ha reinado una mentalidad feudal de servilismo. Estos nuevos trabajadores no tienen todavía ni la experiencia de lucha ni las concepciones de una clase obrera adulta. Cuentan además con una segunda ventaja: además de los antiguos campesinos, la clase obrera está compuesta en su mayor parte por gente que, durante años, ha trabajado para las empresas del Estado. Han crecido en las empresas cuya dirección recaía sobre los hombros de los trabajadores. Hoy, están enfrentados a patrones que buscan, en primer lugar, su propio interés. Rápidamente crecen las contradicciones de clase inherentes a la fábrica capitalista. Los trabajadores, el sindicato y los miembros del partido igualmente, necesitan varios años para adaptarse. Todavía hoy, hay cuadros del partido, autoridades locales y sindicalistas que piensan que no hay que ser muy puntilloso con la legislación social. Ellos creen: mientras la economía progrese… La tercera ventaja de los patrones nacionales y extranjeros, es que China los necesita. Afortunadamente, cada vez menos. Pero China necesita todavía sus capitales, sus tecnologías, sus técnicas de gestión de empresa y sus posibilidades de creación de empleo. Estos tres elementos se han combinado de tal manera que - como describe Wen Jiabao - “la probidad y la justicia social” se han puesto a la cola de la “liberación y el desarrollo de las fuerzas productivas”.

Ons Recht (NDT: nuestra derecha), el periódico del sindicato flamenco de empleados de LBC (de la CSC) en Bélgica, escribe: “En la fábrica china de Philips, el personal trabaja ocho horas al día, cinco días a la semana. Y, además de sus salarios, Philips paga un alto porcentaje para las pensiones y el seguro médico.”203] Es lo que está escrito en la ley y es así como debe funcionar. Pero Philips es una excepción. La mayoría de las multinacionales han despreciado la legislación social. En occidente, los políticos dicen a menudo: “En China, los trabajadores no tienen derechos sociales y están explotados”. Pero no dicen que son sobre todo las multinacionales occidentales quienes pisotean los derechos de los trabajadores y quienes no respetan la legislación. Muchas multinacionales piensan que pueden hacer en China lo que hacen en otros países del tercer mundo.

En la legislación china está escrito que los trabajadores pueden trabajar un máximo de 44 horas y 5 días a la semana. Pero en la provincia relativamente industrializada de Guangdong, esto es la excepción, como destaca una encuesta. Muchos trabajadores deben prestar “voluntariamente” horas suplementarias que, en ocasiones, no están ni pagadas. El periódico gubernamental China Daily escribió: “El crecimiento de la eficacia en el trabajo es uno de los objetos de la reforma y está totalmente justificada. Pero lo que hacen muchos patrones es ilegal, inmoral e inadmisible.”204] La situación es más grave entre los inmigrantes interiores, la gente que sale del campo para ir a las regiones donde la industria está expandida a trabajar allí algunos meses, un año, e incluso en ocasiones varios años. Son 150 millones. Se ven generalmente confiados a los trabajos más sucios o más pesados, optando a los salarios más bajos.205] Wuyun Qimuge, vicepresidente del Parlamento, dice que el salario medio del emigrante representa el 58% del de otros trabajadores. Entre las mujeres emigrantes, solo una ínfima minoría tiene un contrato de trabajo firmado. Un portavoz de la Federación de mujeres del partido, declara: “No tener un contrato de trabajo significa no tener protección de los derechos, un salario inestable y malas condiciones de trabajo.”206]

En 2003, el partido, el gobierno, el Parlamento y el sindicato lanzaron una campaña para forzar a los patrones a respetar la legislación. En primer lugar intentaron reforzar el sindicato en las empresas, incluyendo a los emigrantes. El sindicato afirma a su vez, que pretende reclutar a 10 millones de nuevos miembros cada año, de los cuales 6 millones serían emigrantes. Y esto funciona: en 2003, el sindicato contaba con 130 millones de miembros; en 2007, esta cifra pasó a 170 millones. En 2003, el parlamento chino lanza una comisión de encuesta pública que presenta un informe en el cual se puede leer: “Menos del 10% de las 500.000 empresas extranjeras en China han tolerado la presencia de un sindicato.”207] Como consecuencia, Wang Zhaoguo, otro presidente del Parlamento, pone a los patrones en alerta: “Los empleadores que impiden la organización de un sindicato en sus empresas serán citados a comparecer delante de un juez.”208] Las multinacionales se agitan como un diablo en una pila de agua bendita. En Shanghai y en Beijing, se organizan jornadas de estudio con el fin de ver como podrían parar la ofensiva china. Durante una de estas jornadas de estudio, un ejecutivo encolerizado de una empresa dice: “¡Los chinos quieren no solamente un sindicato, sino que quieren igualmente secciones del Partido comunista en nuestras empresas!”209]. Lo que por otra parte es totalmente cierto. El gobierno intenta al mismo tiempo una segunda táctica. En China, la humillación es la cosa más grave que puede pasarle a una persona o a una empresa. En octubre de 2005, el ministerio del Empleo y de Asuntos sociales de la provincia de Guangdong publica una lista en la cual figuran los nombres de las veinte empresas y sectores que, según el ministerio, “cometen graves infracciones contra la legislación del trabajo”. Y añaden en el mismo espíritu, que a partir de ese momento, se van a publicar todos los nombres de las empresas y de los responsables que no se atengan a la ley. El ministerio suma el comunicado a una llamada a los trabajadores con el objetivo de que no acepten más esas prácticas deplorables.210]

Pero el problema principal reside en la creación y en el refuerzo del sindicato en las empresas y, en primera instancia, en las más importantes: las filiales multinacionales. Si, a finales de 2004, la situación no ha mejorado, las autoridades chinas van a endurecer su actitud. Cheng Siwei, otro vicepresidente del Parlamento, cita especialmente a las multinacionales Wal-Mart, Kodak, Dell y Samsung. Cheng Siwei declara: “Todas las empresas que estén instaladas en China deben respectar las leyes chinas. No importa lo grandes o importantes que sean.”211]

Finalmente, el partido y el sindicato deciden penetrar a la fuerza en una de las multinacionales más reaccionarias: la cadena americana de grandes comercios Wal-Mart, propiedad de la familia Walton. Wal-Mart emplea a 30.000 personas en China. Cinco miembros de los Walton ocupan las plazas numeradas de 10 al 14 en el hit-parade de las personas más ricas en el mundo. Cada uno de ellos posee 18 millones de dólares en su libreta de ahorros. La multinacional tiene prohibidos los sindicatos en todos los lugares del mundo. En febrero de 2005, cuando doscientos empleados del comercio Wal-Mart quieren fundar un sindicato en Jonquière (Canadá), Wal-Mart cierra su tienda. El odio de Wal-Mart hacia los sindicatos es tal que la compañía prefiere abandonar una actividad antes que autorizar un sindicato. En el manual que cada director debe estudiar en el momento de su designación al puesto, está escrito: “Mantener el sindicato en el exterior es algo que os debe ocupar la mente constantemente. El compromiso de continuar libres de todo sindicato debe existir a todos los niveles de la gestión de la empresa: desde el consejo de gestión hasta el responsable de tienda. 365 días al año, deben guardar este objetivo a la vista.”212]

Sin grandes apuros por la parte de las autoridades americanas, Wal-Mart incluso hace trabajar regularmente a niños en los Estados Unidos. La CIOSL (Central Internacional de Organizaciones Sindicales Libres) declara en julio de 2004: “Wal-Mart viola permanentemente los derechos de los trabajadores en los Estados Unidos. Desde 1995, unas 60 quejas están en curso contra la cadena de tiendas por infracciones múltiples a la legislación social.”213] La justicia americana no hace nada al respecto. Se niega condenar a Wal-Mart: solo lo ha hecho una vez. Si China consiguiese poner a Wal-Mart de rodillas, las otras multinacionales que están en China le seguirían. Y esto facilitaría la posición de los sindicatos que, en Europa occidental y en los Estados Unidos luchan igualmente por que los sindicatos sean aceptados en Wal-Mart. El dirigente sindical Zhang Hongzun explica: “Si conseguimos organizar un sindicato en Wal-Mart, esto constituirá un gran apoyo para el sindicato de los Estados Unidos.”214]

El 28 de junio de 2006 a las 10 de la noche, 25 trabajadores de la sede Wal-Mart de Pujiang (provincia meridional de Fujian) se reúnen. La sede local emplea a 400 personas. Si los trabajadores se dan cita tan tarde, es para poder incluir al mismo tiempo a la gente de dos equipos, mañana y tarde. La asamblea se abre con el himno popular nacional: “¡De pié, tu que no quieres ser esclavo!” Cinco horas más tarde, la asamblea se termina con la Internacional.215] Después, se designa a un presidente y a dos vicepresidentes. Los que han dirigido el proceso hasta este momento son el vicepresidente nacional del sindicato Xu Deming, y el secretario local del partido, Zheng Wenshan. Los dos hombres están en contacto permanente con los cuadros superiores del sindicato y del partido. Los 25 trabajadores que quieren crear la sección sindical deben ponerse manos a la obra muy prudentemente con el fin de evitar ser despedidos. Han sido reclutados por sindicalistas exteriores a la empresa. Durante varias semanas, se dirigen a los trabajadores cuando entran o cuando salen, distribuyen panfletos y boletines sindicales a las puertas de la empresa y van de incógnito a los domicilios de los trabajadores. Al cabo de un cierto tiempo, ya han convencido a uno, a dos, a tres, a cuatro trabajadores… Estos comienzan a su vez a dirigirse a sus colegas en el seno de la empresa. Con el siguiente mensaje: “Si no deseáis afiliaros al sindicato, es vuestro derecho. Pero, mejor tener la boca cerrada, ya que nuestro trabajo está en peligro.”216] Estos primeros sindicalistas de Wal-Mart dirán más tarde: “Debimos convencer primero a la gene de la necesidad de un sindicato. No es tan fácil, pero debimos elegir esta vía: partir de sus ideas y concepciones, hacer crecer su consciencia democrática y suscitar su entusiasmo en relación al trabajo sindical.” 217] A finales de julio de 2006 los sindicalistas introducen una petición de puesta en marcha de una sección sindical. Wal-Mart no puede hacer otra cosa que aceptar los hechos consumados. Rápidamente se crean delegaciones sindicales en otros quince sitios. Abordar una confrontación difícil con dieciséis sucursales al mismo tiempo, no es posible incluso para Wal-Mart. Después del reconocimiento de la sección sindical de Pujiang, las cosas van muy rápido. A la semana siguiente, se crean otras seis secciones. Hoy en día, hay secciones sindicales en más de 60 sucursales de Wal-Mart en China.

Después de esta victoria, el sindicato ACFTU, escribe en su periódico: “Estos últimos años, en nuestro trabajo de constitución de sindicatos, hemos encontrado mucha resistencia pasiva por parte de los empleados. Las cosas fueron muy difíciles. Este éxito en Wal-Mart modifica límites en el sentido en que ahora, encontramos una nueva manera de pensar. Esto tendrá como efecto incitar más todavía a los inversores extranjeros y privados a respetar las leyes y a autorizar a los sindicatos; además de hacer comprender a los sindicalistas que tienen una nueva misión. La nueva lógica de implantación de sindicatos requerirá adaptaciones en nuestro trabajo, en nuestros métodos y en nuestras estructuras. Nos pondremos a la búsqueda de militantes que deben constituir la espina dorsal de nuestra organización.”218]

Después de este hito, otras secciones sindicales aparecerán en diversas multinacionales y el movimiento continua todavía. En enero de 2007, Foxconn, la multinacional que fabrica el iPod para Apple, se vio obligada a autorizar la presencia de secciones sindicales. En China, Foxconn emplea a 200.000 personas. En marzo de 2007, el sindicato y las autoridades lanzaron una campaña con vistas a forzar a McDonald’s (50.000 trabajadores), KFC y Pizza Hut (en total, 100.000 trabajadores) a respetar esta ley. Estas tres empresas someten al personal a tiempo parcial a baremos salariales que se sitúan claramente por debajo de los mínimos legales.219] A finales de 2007, conforme al plan, debe haber secciones sindicales en al menos un 70% de las filiales de las multinacionales en China.

En la prolongación de la ofensiva nacional con vistas a hacer aceptar a los sindicatos en todos los sitios y hacer respectar la legislación social, el Partido comunista preparó una nueva Ley de trabajo que debe entrar en vigor en 2007. El sindicato nacional ACFTU está ya ocupado en abrir 866 nuevas asesorías jurídicas a las cuales los trabajadores podrán dirigirse para informarse o para presentar una queja si el patrón no respeta la nueva ley.

La ley prevé que el patrón y el sindicato negocien sobre una base de igualdad los convenios colectivos de trabajo. Durante el contrato de un trabajador, el periodo de prueba puede durar dos meses como máximo, después, el trabajador debe recibir un contrato definitivo. El despido colectivo está prohibido sin autorización del sindicato. El despido individual debe ser justificado y no será autorizado si el sindicato no es advertido con antelación. En caso de despido, el patrón debe pagar una indemnización fija de despido. Hay un control estricto del respeto de las leyes sociales existentes, como la semana de trabajo de 44 horas, la semana de cinco días, el salario mínimo y el pago de las horas extras. Un componente muy importante de la ley, es que todos los patrones están obligados al contratar a firmar un contrato de trabajo en papel. En este momento, solamente un 20% de los trabajadores del sector privado tienen un contrato de trabajo firmado.220] Los contratos colectivos deben ser más ventajosos que los salarios mínimos prescritos por las autoridades nacionales y locales. Las condiciones de los contratos individuales no pueden ser inferiores a las de los contratos colectivos.

En abril de 2006, una primera versión de esta nueva ley de trabajo es publicada en los medios chinos antes de ser aprobada. Las autoridades piden a la población hacer comentarios sobre la ley. A este respecto, se pone a disposición una página de internet. Se contabilizan unas 191.849 reacciones. El sindicato, el partido y el Parlamento llevan a cabo innumerables reuniones abiertas con el fin de saber lo que la población piensa y como es posible enmendar esa nueva ley. Un pequeña muestra de la democracia directa que tiene por objetivo movilizar a la población y sumarla a este importante trámite.

Pero hay igualmente reacciones por parte de las multinacionales y estas no son positivas. La American Chamber, el cuartel general de las multinacionales americanas en Shanghai, redacta un documento de 42 páginas en el cual se dice que la ley “mina las posibilidades de contratación de los trabajadores chinos y que tendrá un impacto negativo sobre el poder atractivo de China en las inversiones extranjeras”. Keyong Wu, consejero de la Cámara británica de comercio, dice que si la ley entra en vigor, las multinacionales podrían dar las espalda a China e ir a India, a Pakistán o al sureste asiático. Serge Janssens de Varebeke, presidente de la Cámara europea de comercio, mantiene el mismo discurso de chantaje al cual los capitalistas nos han acostumbrado: “La ley va a incrementar los costes de producción. Esto va a forzar a las empresas extranjeras a reconsiderar las inversiones previstas y a cuestionarse el saber si deben continuar sus actividades en China.”221] Xie Liangmin, vicepresidente de la sección de Legislación del sindicato ACFTU, responde: “Esto sobrepasa los límites de intervenir en la puesta en funcionamiento de la legislación de un país amenazándolo con retirar sus inversiones.” 222] A finales de abril de 2007, el Parlamento se aplica para la evaluación de la tercera versión de la legislación del trabajo. En el momento de la salida en prensa del presente número de Estudios Marxistas (NDT: la editorial del libro), el resultado de esta evaluación no era todavía conocido. En todo caso, ya se alzan voces para que se complete la nueva ley de trabajo con nuevas leyes sobre la seguridad social, la seguridad en el trabajo, la formación de empresas, la seguridad en el empleo, etc.


202] Wen Jiabao, “ Our Historical Tasks at the Primary Stage of Socialism “, Renmin Ribao, 8 mars 2007.

203] Jan Deceunynck, “ Kennis vind je overal “, Ons Recht, février 2005, p. 5.

204] Liu Shinan, “ Effi ciency made at Cost of Workers’ Interests “, China Daily, 30 août 2006.

205] Günter Schucher, “ Chinas neues Arbeitsvertragsgesetz - Stärkung der Schwachen oder nur Beruhigungspille “, China Aktuell, 4/2006, pp. 47-65.

206] “ Half of Rural Women working in Cities without Labor Contracts “, Xinhua, 10 décembre 2006.

207] Deirdre Griswold, “ Chinese Law helps Workers organize Union at Wal-Mart “, Workers World, 27 janvier 2005.

208] “ Union alleges Bias by Private International Firms “, China Daily, 31 août 2004.

209] Richard McGregor, “ Multinationals resist Introduction of Chinese Unions “, Financia Times, 5 janvier 2005.

210] Brian Ho et Stephen Frost, “ Guangdong Sweatshops named “, CSR Asia Weekly, vol. 1, 40e semaine, 5 octobre 2005.

211] China tells MNCs to set up Trade Unions “, Xinhua, 25 octobre 2004.

212] Chris White, “ The Chinese unionising Wal-Mart “, China Report, 15 fevrier 2007.

213] International Confederation of Trade Unions, “ Internationally recognized Core Labour Standards in the United States “, 15 juillet 2004, pp. 3-4.

214] Wadi’h Halabi, “ Wal-Mart Workers of the World unite “, Political Affairs, juin 2004.

215] Dai Xiangde et Wu Jinyong, “ Labour’s Breakthrough at Wal-Mart “, Business Watch Magazine, 4 septembre 2006.

216] Ibidem.

217] Ibidem.

218] Anita Chan, “ Organizing Wal-Mart : the Chinese Trade Union at a Crossroads “, Japan Focus, 8 septembre 2006.

219] “ China Inquiry into Fast-food Wages widens “, Reuters, 2 avril 2007.

220] “ Undue Influence: Corporations gain Ground in Battle over China’s New Labor Law “, Global Labor Strategies, mars 2007, p. 10.

221] Ibidem, pp. 21-23.

222] Bill Savadove, “ Labour Law won’t go to NPC in March “, South China Morning Post, 31 janvier 2007.

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ÍNDICE

Introducción

El socialismo chino


Capítulo 1

Del feudalismo a la revolución

La fuerza y el declive del feudalismo burocrático

La sumisión de China

Un aumento de intensidad


Capítulo 2

1949-1976 : el primer periodo de puesta en marcha del socialismo

La revolución democrático-burguesa

El fin precoz de la política de socialización a largo plazo

De los equipos de ayuda mutua a las cooperativas

El Gran salto adelante

La democracia interna en un estado triste

La Revolución cultural


Capítulo 3

Las reformas

Zonas sombrías y obstáculos

Las condiciones del socialismo económico

La emancipación de la mente

La reforma agraria

La reforma industrial

El peso del sector del Estado

Las multinacionales capitalistas vienen y van


Capítulo 4

Los logros y los problemas

Una economía débil todavía

Los problemas en las zonas rurales

¿Qué hacer ?

Los sindicatos y los derechos sindicales

El Partido comunista


Post-facio

China y la crisis del capitalismo

Una nueva estrategia de desarrollo

Irritación en Washington

Hacia una nueva guerra fría