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Dilma, Presidenta de Brasil

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Dilma Rousseff y Lula da Silva

1-11-2010

Editorial de Vermelho, órgano del PCdoB

Brasil elige a Dilma para avanzar en las reformas

El espíritu de Brasil está despierto y alerta - esta es una de las conclusiones que se imponen hoy después de la victoria de Dillma Rousseff a la presidencia.

Dándole más de 55,5 millones de votos (más del 56% del total), los brasileños reafirmaron en las urnas, la opción para el cambio y el progreso que habían llevado a cabo en 2002 y 2006 para elegir a Lula para el más alto cargo de la nación.

Dilma representa la continuación del proyecto que en dos elecciones anteriores fue aprobado y confirmado por el electorado, que rechazó el conservadurismo neoliberal de los tucanes. Es un nuevo paso, y constante, hacia la consolidación del cambio y el progreso. Si, en 2002, la victoria de Lula fue la elección de la esperanza contra el miedo, Dilma es la afirmación de la verdad contra la falsedad, el fraude y la brutalidad. Es la derrota del oscurantismo, el atraso, la arrogancia antidemocrática, la campaña de quien sin poder confesar su programa antipopular y antinacional de la derecha neoliberal, tuvo que basarse en infamias y calumnias.

Si la elección de Lula en 2002 pasó una página de la historia y comenzó una nueva etapa en la vida brasileña, la de Dilma Rousseff pasa otra y confirma la validez de una era de consolidación democrática. Debemos avanzar, y la derrota de la derecha en todas las instancias del poder político electivo - en el Senado, la Cámara de Diputados y ahora en la Presidencia de la República - es una oportunidad histórica que no debe ser desperdiciada, como base para el rápido avance y consistente en los cambios.

La democracia brasileña incorporó de forma activa, un gran número de personas que, hasta hace poco, estaban en la periferia de las decisiones nacionales y del protagonismo político, desde donde respondían de forma pasiva a las llamadas interesadas de la élite constituida por los llamados líderes de opinión. Eso cambió, a pesar de los esfuerzos sin escrúpulos de la derecha y por el conservadurismo neoliberal y medíático, que encontró respuesta limitada entre el electorado brasileño.

Son logros democráticos que deben ser consolidados y fortalecidos. Este Domingo, 31 de octubre 2010, el electorado ha depositado en manos de Rousseff, la responsabilidad histórica de llevar adelante las reformas que le dan consistencia y modernidad a la democracia de nuestro país.

Entre los avances que Brasil espera de la nueva presidenta está la reforma política democrática para fortalecer la participación popular en la vida política; la reforma agraria contra el latifundio improductivo; la reforma urbana, para garantizar viviendas dignas; la seguridad e higiene; la reforma educativa para eliminar de una vez el analfabetismo y proyectar a los brasileños hacia los nuevos avances de la civilización; la universalización del SUS, garantizando la salud para todos; la reforma fiscal, deshonerando los ingresos de los trabajadores, las inversiones y la producción, y haciendo a los ricos paguen más impuestos el pueblo. En el exterior, mantener y fortalecer la integración continental, la solidaridad entre los pueblos, la soberanía nacional y las relaciones multilaterales de Brasil con todas las naciones. Por último, sobre todo después de la campaña electoral en que los medios de comunicación monopolistas desempeñaron un papel injusto, los brasileños esperan de Dilma la voluntad política de enfrentar el poder de las familias que controlan los periódicos y la televisión y garantizar la democratización de los medios de comunicación que el país requiere.

La lucha contra el atraso, contra la oligarquía, en contra de la genuflexión ante las potencias extranjeras, atravesó de todo el período republicano desde la elección de Lula en 2002. Ahora, con una mujer en la Presidencia, avanzará más. ¡Es lo que todo el mundo espera de la Presidenta Dilma!

José Reinaldo: Victoria contundente para avanzar en los cambios

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Dilma Rousseff gobernará coaligada con el PCdoB

y otras 10 organizaciones populares

1-11-2010

La elección de Dilma Rousseff abre nueva etapa en la lucha política y popular en el país. Era evidente la elección del pueblo brasileño para una mayor democracia, el fortalecimiento de la soberanía nacional y la justicia social, que marcó el período del gobierno de Lula y que estaba en la base del programa de la presidenta electa. Los brasileños rechazaron el atraso, el obscurantismo, el entreguismo y las amenazas de criminalización de las luchas y organizaciones populares.

Por José Reinaldo Carvalho *

Las fuerzas más reaccionarias se movilizaron en favor del candidato del PSDB, José Serra, cuya propaganda hizo hincapié en los trazos biográficos del ex-lider estudiantil y demócrata. Sin embargo, Serra y su entorno en realidad se comportaron como reaccionarios impenitentes y, aunque intentaron todo tipo de camuflaje, terminaron revelandose a sí mismos como representantes del imperialismo, del capital financiero, de los grandes monopolios y terratenientes.

Sus mensajes sobre la política exterior no dejó ninguna duda en cuanto a su alineación. Serra se comprometió a ser el verdugo de Bolivia y la nueva punta de lanza del imperialismo de EE.UU. para tratar de desestabilizar el proceso democrático progresistas en América Latina, poniendo en el punto de mira la Revolución Bolivariana encabezada por Hugo Chávez.

Serra y las fuerzas del atraso que lo sustentaban recurrieron a todo. A la hora 25, hasta el Papa de Roma se movilizó como agente electoral de quinta categoría. No tuvieron en cuenta que un pueblo que eleva poco a poco su conciencia política sobre la base de su propia experiencia, con el tiempo deja de escuchar las voces de las catacumbas. Lo cual no está en contradicción con sus convicciones más profundas, incluidas las religiosas.

Lal presidenta electa Dilma Rousseff hizo un discurso de victoria en el que reiteraró sus compromisos con la democracia y la construcción de una nación justa, fuerte y progresista. Sabemos que el abismo que nos separa de ese ideal es la continuación de las graves desigualdades sociales derivadas del desarrollo político, económico y social de las clases dominantes, lo cual es indicativo de la magnitud de los desafíos.

El camino que va a transformar la profunda Brasil pasa necesariamente por reformas estructurales. Es urgente la reforma política, que sirva para profundizar y ampliar la democracia, el fortalecimiento de la votación proporcional, el financiamiento público de las campañas, la prohibición de las finanzas corporativas, la equidad en la distribución del tiempo libre para la publicidad política gratuita.

El país necesita la democratización de los medios de comunicación, que no puede continuar siendo rehén del oligopolio de unas pocas familias, la reforma fiscal para redistribuir el ingreso y combatir las desigualdades regionales y sociales, la universalización de los derechos - educación, salud, vivienda - y de las políticas y los servicios públicos. Brasil está listo para subir mayores niveles en el desarrollo económico, en la política industrial, en la protección de sus recursos naturales, en una revolución en la ciencia y la tecnología para elevar la infraestructura. El progreso social requiere también la continuidad de la lucha por la reforma agraria y la reforma urbana.

Pocas horas después de la proclamación de la victoria Rousseff, las fuerzas derrotadas, a través de los medios de comunicación a su servicio, comenzaron también a promocionar las reformas: la reforma fiscal, reforma de las pensiones, la reforma laboral y la reforma política con cláusula de barrera y adopción del llamado voto distrital ( elección de diputados por mayoría de votos o mixtas de mayoría proporcional).

Esta es la antigua plataforma reaccionaria, conservadora, neoliberal, antisocial y antidemocrática. En su discurso de victoria, hablando como una estadista, la presidenta electa le tendió la mano a la oposición, sin dejar de decir con la mayor claridad que gobernará con los diez partidos que estuvieron con ella desde la primera ronda, a los que se añadieron nuevos sectores y líderes en la segunda. Este es el camino: gobierno de coalición y unidad de las fuerzas democráticas y progresistas, sin hegemonismos autoproclamados o prestablecidos.

Serra, en el discurso en el que reconoció la derrota, dijo que continuará su lucha. Otros cardenales tucanes anunciaron "oposición fuerte".

Así es como están las cosas. Ha llegado el momento de una gran unidad de las fuerzas que quieren transformar efectivamente el país. La convivencia democrática e institucional entre el gobierno y la oposición es algo necesario, pero eso es muy distinto a una unidad tucano-petista.

El nuevo gobierno, votado en la mayoría absoluta de los brasileños, deberá conducir al país hacia el logro de los compromisos asumidos y satisfacer las aspiraciones del pueblo brasileño. A las fuerzas de la izquierda y al movimiento social le corresponderán apoyar sin vacilaciones a la presidenta electa y su lucha por la realización y profundización de las transformaciones sociales.

* Secretario Nacional de Comunicación del PCdoB

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Los analistas elevan la proyección de crecimiento del PIB de Brasil al 7,6%

Los analistas financieros del mercado consultados por el Banco Central (BC) han aumentado su previsión de crecimiento económico este año. La estimación para la expansión del Producto Interno Bruto (PIB), suma de todos los bienes y servicios producidos en el país, pasó de 7,55% a 7,60%. Para 2011, el crecimiento previsto del PIB se mantiene en el 4,5%.

Además de la estimación del PIB, teniendo en cuenta el boletín Focus, publicado por el Banco Central, la expectativa de crecimiento de la producción industrial, pasó de 11,27% a 11,22%. Para el próximo año, la previsión de la expansión de la producción industrial se mantuvo en 4,20%.

La proyección de la relación entre la deuda neta del sector público y el PIB se ha revisado desde 40,89% a 40,87% en 2010 y 39,64% a 39,57% en 2011. La expectativa del dólar se mantuvo en 1,70 reales este año y pasó de R 1.79 a R 1.78, en 2011.

El pronóstico para el superávit comercial (saldo positivo de las exportaciones menos las importaciones) se mantiene en US$ 16 mil millones este año, y cambió de US$ 9 mil millones a US$ 8 mil millones en 2011.

Para el déficit en cuenta corriente (registro de las transacciones de venta de bienes y servicios en Brasil y otros países) este año se mantuvo en lo proyectado de US$ 50 mil millones. Para 2011, el déficit estimado pasó de US$ 63,25 mil millones dólares a EE.UU. US$ 64.50 mil millones de dólares.

La expectativa para la inversión extranjera directa (recursos que van al sector productivo del país) se mantiene en US$ 30 mil millones este año. Para 2011, la proyección se cambió de US$ 36 mil millones a US $ 37 mil millones.

Inflación

Según estos mismos analistas, la proyección para la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) aumentó de 5,27% a 5,29%. Para 2011, la estimación pasó de 4,98% a 4,99%, según el boletín Focus. La expectativa del mercado para la tasa de interés básica, la Selic, se mantiene en 10,75% anual, a finales de 2010 - y en 11,75% al año, a finales de 2011.

El informe también incluye la proyección de enfoque para el Índice de Precios al Consumidor de la Fundación del Instituto de Investigaciones Económicas (IPC-FIPE), que pasó de 5,40% a 5,49%. Para el 2011 se ajustó de 4.68% a 4.71%.

La estimación para el Índice General de Precios - Disponibilidad Interna (IGP-DI) aumentó de 9,84% a 9,89% este año y se situó en el 5,17% en 2011. La expectativa para el Índice General de Precios de Mercado (IGP-M) de este año se ajustó de 9.84% a 10%. Para el próximo año, cayó 5,25% a 5,24%.

Según los analistas, la expectativa de los precios administrados se mantuvo en el 3,50% en 2010 y 4,70% en 2011. Los precios administrados son aquellos cobrados por los servicios monitorizados, tales como combustible, electricidad, telecomunicaciones, productos farmacéuticos, el agua, la educación, sanidad, transporte público urbano, entre otros.

De la redacción de Vermelho, con información de la Agencia Brasil

Traducido por UPT

http://www.vermelho.org.br/editorial.php?id_editorial=827&id_secao=16

http://www.pcdob.org.br/noticia.php?id_noticia=140620&id_secao=1

http://www.vermelho.org.br/noticia.php?id_secao=2&id_noticia=140628