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Programa Comunista

Para qué el Programa

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Cartel del PCE al comienzo de la guerra

Este proyecto de programa está elaborado con la intención de responder y clarificar los principales problemas que en la actualidad tenemos los comunistas para hacer avanzar la revolución en España, sin olvidar nuestros objetivos estratégicos finales.

Por ello, además de realizar un análisis crítico de la sociedad española, y de plantear las líneas básicas de actuación de un programa revolucionario una vez tomado el Poder en España, se aborda como cuestión esencial la actividad revolucionaria de los comunistas dentro de la lucha de clases actual como alternativa a las diferentes concepciones que consideramos erróneas.

Este programa, por tanto, no es una plataforma reivindicativa sino una aportación estratégica y táctica al camino de combate de los comunistas.

Ello es una tarea esencial, pues de nada sirve que nos propongamos medidas de gobierno, sin previamente desbrozar el camino que debe conducir a los trabajadores a él. Debido a la actual confusión, el rearme ideológico en torno a las pasadas y actuales experiencias para proyectar nuestro futuro, es condición imprescindible para hacer avanzar la reconstrucción del partido.

Es por tanto un Programa enmarcado en los objetivos finales y para la acción y las necesidades actuales, como creemos que debe ser el Programa de un Partido Comunista en las condiciones actuales de desorientación general en España.

Nuestra ideología

La ideología de los comunistas es el socialismo científico. Carlos Marx sentó las bases científicas del socialismo que hasta entonces no se había despojado del idealismo utópico.

Posteriormente, cada revolución popular y socialista, cada proceso de construcción del socialismo enriqueció la ideología de los comunistas y cada fracaso, en la doble vertiente reformista y dogmática, aportó las lecciones correspondientes para depurarlo de inmadurez.

El socialismo científico no son sólo las obras teóricas y la práctica revolucionaria de Marx, Lenin, u otros dirigentes comunistas del pasado. Si ello fuera así ya habría muerto nuestra ideología y no tendría sentido nuestra lucha. El socialismo científico, además de todo eso es, hoy y aquí, el análisis concreto de la realidad concreta en nuestro país y la lucha de los comunistas para transformar nuestra sociedad.

Por lo tanto nuestra ideología, el socialismo científico, lo hemos de desarrollar nosotros también en nuestro país, realizando aportaciones prácticas a la lucha de nuestra clase, porque sólo de la práctica de la lucha de clases puede sintetizarse la teoría revolucionaria y sólo así conseguiremos realizar alguna aportación para dirigir a nuestro pueblo trabajador a su liberación.

Ello será nuestra mejor aportación a una nueva era de la Humanidad.

El socialismo científico no son sólo las obras teóricas y la práctica revolucionaria de Marx, Lenin, u otros dirigentes comunistas del pasado. Si ello fuera así ya habría muerto nuestra ideología y no tendría sentido nuestra lucha. El socialismo científico, además de todo eso es, hoy y aquí, el análisis concreto de la realidad concreta en nuestro país y la lucha de los comunistas para transformar nuestra sociedad.

Nuestra ideología es materialista dialéctica y por tanto hemos de rechazar la pretensión muy de moda en occidente de pretender dar lecciones a otros partidos comunistas y países sobre sus procesos revolucionarios cuando no hemos sido capaces aún iniciarlo en nuestro propio país; es más, sin haber sido capaces siquiera de construir el partido comunista en España.

Si no conocemos cómo transformar España, menos aún podemos pretender conocer cómo se ha de transformar un país extranjero.

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Joven miliciana andaluza

Los países socialistas actuales (China, Cuba, Vietnam, RDP Corea,) y los países antimperialistas que inician el proceso de construcción socialista o de liberación nacional (Venezuela, y demás países bolivarianos y algunos africanos) parten de unas condiciones específicas y por tanto diversas. Pero hay una característica común en casi todos ellos, sus procesos revolucionarios parten de sociedades atrasadas.

Las etapas históricas no se pueden saltar, del feudalismo no se puede saltar al comunismo sin pasar por determinadas formas inherentes al socialismo primario y determinadas formas competitivas capitalistas para eliminar la apatía residual de las sociedades atrasadas.

Evidentemente no es esa la situación en España donde el capitalismo ha llegado a su máxima concentración y desarrollo y se impone la socialización de las relaciones de producción en la mayor parte de la economía.

Aún no existe ningún país socialista que haya partido de una sociedad capitalista desarrollada. Ello es una enorme dificultad añadida de los países socialistas que parten un gran atraso, frente unas potencias imperialistas que han llegado a su máximo desarrollo.

Por tanto, reconocemos y respetamos la identidad de los países socialistas y antimperialistas como fruto práctico que son de la ideología del socialismo científico.

Por nuestra parte, sabemos que hoy somos una organización de comunistas en España que aún no podemos considerarnos el Partido de la clase obrera, pero hemos de trabajar como comunistas en nuestra practica social y nuestro análisis teórico, si queremos aportar algo a la clase obrera de nuestro país.